Braquiterapia, mejor opción en la calidad de vida en próstata
La braquiterapia es la opción terapéutica que menos altera la calidad de vida de los pacientes con un cáncer de próstata, según el primer gran estudio español que analiza este aspecto, hecho por diez centros y que publica International Journal of Radiation Oncology-Biology-Physics.
15/05/2008
La braquiterapia es la opción para el manejo de cáncer de próstata que ofrece mayor calidad de vida a los dos años, según el primer estudio multicéntrico español que aborda esta cuestión, ha explicado Ferran Guedea, jefe del Servicio de Oncología Radioterápica del Instituto Catalán de Oncología (ICO)-Hospitalet de Llobregat (Barcelona).
El trabajo, que se publica en el último número de International Journal of Radiation Oncology-Biology-Physics, se ha realizado en 614 pacientes con estadios de cáncer de próstata localizados (T1 ó T2), sin intervenciones previas y que han recibido tres tratamientos diferentes para sus tumores.
De esta muestra, 275 pacientes fueron tratados con braquiterapia intersticial con yodo-125, 205 con radioterapia externa (3D-CRT) y 134 fueron sometidos a una prostatectomía radical. Todos estos tratamientos ofrecen los mismos resultados clínicos, pero hasta ahora nunca se había comprobado cuál es el efecto sobre la calidad de vida.
Los pacientes tuvieron que responder a diversos cuestionarios de calidad de vida: Medical Outcomes Study 36-Item Short Form (SF-36), Expanded Prostate Cancer Index Composite (EPIC), American Urological Association Sympton Index (AUA-7) y Functional Assessment of Cancer Therapy-General (FACT-G) and Prostate Specific (FACT-P).
Los cuestionarios se llevaron a cabo a través de entrevistas telefónicas que fueron centralizadas desde el Instituto Municipal de Investigación Médica (IMIM-Hospital del Mar), de Barcelona, y efectuadas por entrevistadoras entrenadas, tanto antes del tratamiento como al mes, tres meses, seis meses, doce meses y veinticuatro meses posteriores al tratamiento. El máximo seguimiento que se dispone del resultado de calidad de vida en estos pacientes es, pues, de dos años, aunque Guedea explica que el objetivo es seguir el estudio hasta los cuatro años y, a ser posible, hasta los cinco.
Las principales secuelas en la calidad de vida de estos pacientes que se han estudiado son la incontinencia urinaria y la impotencia sexual y otras disfunciones sexuales, dentro de las cuales se incluyen la preocupación por la sexualidad, la tasa de erecciones, las eyaculaciones precoces y la falta de semen, entre otras.
Según ha explicado Guedea, otros trabajos anteriores de la literatura médica sugerían que la braquiterapia era la mejor opción terapéutica desde el punto de vista de calidad de vida, pero, en cualquier caso, hasta ahora no se había comprobado en la población masculina española afectada por cáncer de próstata.
Resultados
Según el trabajo, la braquiterapia es mejor que la radioterapia externa y la prostatectomía radical para mantener la función sexual. En cuanto a la incontinencia urinaria, no difiere de la radioterapia externa, pero sí que es mejor que la cirugía.
Por su parte, la radioterapia externa es la terapia que menos disfunciones urinarias causa. A partir de este estudio se podrá ofrecer a los pacientes los tres tratamientos, exponiendo sus resultados clínicos y de calidad de vida, por ahora con un seguimiento de dos años, aunque más allá se desconoce si este beneficio perdura, según Guedea.
Un gran estudio colaborativo español
La investigación sobre los efectos de los distintos tratamientos para el cáncer de próstata en la calidad de vida de los afectados ha sido fruto de la implicación de diez centros españoles. Además del Servicio de Oncología Radioterápica del ICO-Hospitalet, desde Cataluña han participado el Servicio de Urología del Hospital Universitario de Bellvitge, que ha contribuido aportando más de la mitad de los pacientes, y el IMIM-Hospital del Mar, que se ha hecho cargo de las entrevistas para realizar los cuestionarios.
En cuanto al resto de centros clínicos españoles que han reclutado a pacientes, figuran el Instituto Oncológico de Guipúzcoa; el Capio Hospital General de Cataluña; el Centro Oncológico de Galicia; el Hospital Ramón y Cajal, de Madrid; el Hospital Regional Carlos Haya, de Málaga; el Hospital Virgen del Rocío, de Sevilla; la Fundación Puigvert, de Barcelona; y el Hospital de San Pablo, también de Barcelona.
El estudio ha sido posible gracias a varias becas: FIS, CA06/0081 ,del departamento Dursi de la Generalitat, y de la Agencia Catalana de Evaluación de Tecnología e Investigación Médicas.