La vacuna cuatrivalente contra el virus del papiloma humano tipos 6, 11, 16 y 18 es eficaz en la profilaxis de lesiones anogenitales y de cérvix uterino de alto grado relacionadas con la infección del VPH, según publica la revista científica The New England Journal of Medicine, que recoge los ensayos de dos grupos diferentes.
Desde el Departamento de Epidemiología de la Universidad de Washington, en Seattle, se ha realizado un estudio aleatorio y doble ciego con 12.167 mujeres de entre 15 y 26 años a las que se les administraron tres dosis, bien de la mencionada vacuna o bien de placebo, en el día 1, mes 2 y mes 6 del seguimiento. Ninguna presentaba signos de infección por VPH hasta un mes siguiente al fin del estudio (mes 7). El equipo ha seguido a las participantes durante tres años y ha considerado la neoplasia cervical intraepitelial de grado 2 como dato indicativo de lesión maligna de cérvix relacionada con la infección.
El resultado fue una profilaxis de dicha lesión en el 98 por ciento de las participantes. "Al efectuar un estudio con intención de tratamiento en mujeres con posible infección previa por VPH, la eficacia de la prevención descendía al 44 por ciento", ha aclarado Laura A. Koutsky, coordinadora del estudio.
Por otro lado, en el Departamento de Obstetricia y Ginecología de la Universidad australiana de Melbourne, el equipo dirigido por Suzanne M. Garland ha realizado un estudio aleatorio frente a placebo y doble ciego con 5455 mujeres de entre 16 y 24 años a las que se les administró la vacuna o el placebo en el día 1, mes 2 y mes 6 de seguimiento. En este caso, la aparición de neoplasia intraepitelial en labios, vulva o vagina, así como el adenocarcinoma in situ en cérvix o adenocarcinoma intraepitelial cervical, fueron consideradas lesiones desarrolladas por fallo profiláctico. Los resultados han mostrado una eficacia del 100 por cien en todos los casos y lesiones estudiados.
También en orofaringe
Paralelamente a estos datos que reflejan la gran utilidad de un posible tratamiento de prevención primaria en la población de riesgo en el caso de VPH, otro grupo del Departamento de Epidemiología de la Escuela de Salud Pública Johns Hopkins ha investigado el papel del VPH en el carcinoma escamoso orofaríngeo. Al realizar un estudio de casos y controles con 100 pacientes recientemente diagnosticados de cáncer orofaríngeo frente a 200 sanos, han detectado que en el 72 por ciento de los tumores aparecía ADN del VPH16 y en el 64 por ciento hallaron oncoproteínas E6 o E7 del VPH 16. La asociación era similar en pacientes con hábitos tabáquico y alcohólico que en los que no los tenían.
Así, la influencia de la infección por VPH en un posterior proceso tumoral orofaríngeo es independiente de los factores de riesgo añadidos, dato que abre el debate sobre la extensión de la profilaxis a estos casos.
Laura A. Koutsky: "Al realizar el estudio en mujeres que podían estar infectadas antes de la vacunación, la eficacia descendía al 44 por ciento".
Varias dudas sin respuesta
El desarrollo de la vacuna del VPH es un hecho sin precedentes en la prevención primaria oncológica. Sin embargo, todavía quedan muchas preguntas sin contestar en cuanto al intervalo de edad de la población de riesgo real, el alcance temporal de la prevención tras la vacuna o la posible extensión de profilaxis a otros serotipos virales. Por otro lado, se abre el debate en cuanto a la eficacia de la vacuna en prevención de tumores de cabeza y cuello tras demostrar la asociación con el VPH, al mismo tiempo que aparece una nueva situación en las pruebas de detección precoz tumoral y prevención secundaria.