Nueve PNU predicen el riesgo de enfermedad cardiovascular
La prevención precoz de enfermedad cardiovascular es uno de los mayores retos a los que se enfrenta la medicina individualizada. Un equipo del Hospital General de Massachusetts ha localizado nueve polimorfismos nucleótidos únicos (PNU) asociados al riesgo cardiovascular.
19/03/2008
Un estudio que se publica en el último número de The New England Journal of Medicine confirma que la combinación de unas variantes genéticas asociadas a los niveles de colesterol refleja las cifras de lípidos de los pacientes y puede elevar significativamente el riesgo de infarto agudo de miocardio, ictus o muerte súbita.
El equipo de Sekar Kathiresan, del Hospital General de Massachusetts, en Boston, ha identificado los individuos que se podrán beneficiar del tratamiento precoz con hipolipemiantes.
La medicina personalizada cobró fuerza hace unos años, pero hasta ahora no se han empezado a ver los primeros resultados. "Nuestros datos se dirigen hacia dos líneas: la primera se centra en la determinación de un panel de variantes genéticas que puede ser útil en la prevención cardiovascular, y la segunda línea corrobora que la combinación de múltiples variantes asociadas con el colesterol contribuye al riesgo genético de desarrollar un IAM".
Información
El citado grupo se ha centrado en la combinación de nueve polimorfismos nucleótidos únicos que previamente se habían asociado con los niveles elevados de colesterol. Han revisado los datos de 5.414 suecos que participaron en un estudio prospectivo epidemiológico y de datos correlacionados, en los que se incluían las medidas estándar de colesterol LDL y HDL, la presencia de las variantes de los nueve genes y las historias clínicas.
Después de llevar a cabo el genotipo de los pacientes que no habían recibido tratamiento hipolipemiante, se les clasificó en función de un genotipo que iba desde cero a 18, teniendo en cuenta el número de copias de polimorfismos nucleótidos únicos desfavorables. De los que no presentaron episodios cardiovasculares antes de iniciar el estudio, 238 sufrieron un infarto agudo de miocardio, ictus o muerte súbita en los diez años posteriores.
Las puntuaciones mayores de genotipos reflejaban niveles mayores de LDL y más bajos de HDL. Los sujetos con mayores puntuaciones de genotipos, superiores a once, tenían un 63 por ciento más de riesgo si se comparaban con los que se encontraban en una puntuación inferior a nueve.
Kathiresan ha comentado que el panel de los nueve polimorfismos no sirve para todo el mundo, pero sí que ayudará a conocer los niveles de riesgo cardiovascular.
El dilema que surge a partir de estos trabajos es determinar exactamente cuándo hay que empezar el tratamiento con hipolipemiantes en este grupo de pacientes con el fin de reducir el riesgo de infartos. "Pensamos que se debe restringir a los de alto riesgo".
(N Engl J Med 2008; 358: 1.240-1.249).