Los altos niveles de homocisteína en el torrente sanguíneo dañan las arterias y pueden provocar coágulos de sangre, ictus e infartos. El cuerpo produce de forma natural esta proteína y en los casos en los que sus niveles aumentaban, se administraban dosis de ácido fólico, vitamina B6 y B12. Estudios anteriores han demostrado que cuando uno de estos componentes disminuían, la homocisteína aumentaba, y con ello el riesgo de problemas cardiacos
Christine Albert, del Brigham and Women´s Hospital y de la Universidad de Medicina de Harvard, estudió a varias pacientes de 42 o más años de edad durante más de siete años. A la mitad de ellas, 5.442, se les administró 2,5 miligramos de ácido fólico, 50 miligramos de vitamina B y un miligramo de vitamina B12 diariamente, mientras que al resto se les proporcionó un placebo.
Los suplementos no produjeron ningún daño y los niveles de homocisteína disminuyeron, pero no se produjeron diferencias notables con respecto al grupo placebo en problemas cardiacos.
En un comentario sobre el estudio, Eva Lonn de la Universidad McMaster en Hamilton, (Canadá), ha dicho que en Estados Unidos y Canadá la harina y otros alimentos están suplementados con ácido fólico, por lo que los niveles de homocisteína son más bajos que en las mujeres europeas donde puede verse mejor el efecto de la bajada de dichos niveles.