
Una de las principales medidas a tener en cuenta a la hora de prevenir enfermedades cardiovasculares se relaciona directamente con los hábitos alimenticios. Observar determinadas pautas a la hora de comer ayuda a combatir la obesidad, la hipertensión o los altos niveles de colesterol, todos ellos factores de riesgo de patologías cardiovasculares.
Los expertos recomiendan una dieta equilibrada que contenga frutas y verduras y no abuse de las grasas. Se aconseja que los lípidos no aporten más del 30 por ciento del total de las calorías ingeridas. Además, limitar el consumo de sodio (mineral presente en la sal) es una prescripción básica para conseguir que la presión arterial se mantenga en niveles adecuados.
Investigaciones científicas avalan la inclusión de pescado en la alimentación diaria, ya que los ácidos grasos omega- 3 contenidos en estos productos protegen frente a cadiopatías al ayudar a reducir los niveles de colesterol.
Otros consejos a tener en cuenta son reducir el consumo de alcohol, aprovechar los beneficios de la dieta mediterránea, controlar el consumo de huevos y comer legumbres, ya que éstas contienen gran cantidad de fibra.