La pérdida de peso y los cambios importantes del estilo de vida podrían ser más efectivos que la terapia insulínica intensiva en pacientes con diabetes tipo 2 resistente a la insulina, con sobrepeso y un mal control, según un estudio realizado en el Centro Médico de la Universidad Southwestern, de Texas (Estados Unidos).
El Instituto Nacional del Corazón, el Pulmón y la Sangre estadounidense detuvo recientemente un ensayo clínico sobre diabetes y enfermedad cardiovascular después de que más de 250 personas murieran tras recibir tratamiento intensivo para situar sus niveles de glucosa por debajo de lo recomendado en las guías clínicas actuales.
Hay pruebas de peso para determinar que cuando los niveles de insulina son altos, algunos tejidos están sobrecargados con moléculas grasas, que conducen a la resistencia insulínica. Hasta ahora los niveles elevados de glucosa en sangre de muchos pacientes obesos con diabetes tipo 2 resistente a la insulina han sido tratados con mayores cantidades de insulina en un intento por dominar dicha resistencia. Mientras que las dosis elevadas de insulina podrían reducir los niveles de glucosa, esto también incrementaría las moléculas grasas y podría causar daños orgánicos.
En el análisis que se publica hoy en The Journal of the American Medical Association, Roger Unger, profesor de medicina interna en el Centro Médico UT Southwestern, describe los recientes hallazgos que han logrado, tanto él como otros científicos, y que relacionan la resistencia insulínica con un exceso de acumulación de moléculas grasas en el hígado y en los músculos.
Unger explica que la terapia insulínica intensiva está contraindicada para pacientes obesos con diabetes tipo 2 resistente porque aumenta los ácidos grasos que causan la diabetes. En su lugar, la mejor terapia consistiría en eliminar el exceso de calorías; así se reduce la cantidad de insulina en la sangre y la síntesis de los ácidos grasos estimulada por los niveles altos de insulina.
Hay un amplio espectro de terapias que mejoran la diabetes mediante la corrección de la resistencia insulínica reduciendo la grasa corporal. Unger explica que la insulina debe administrarse a pacientes con deficiencias insulínicas, pero no si los niveles de insulina ya son muy elevados pues sería perjudicial.
Desacoplamiento Mitocondrial
Con la obesidad aún en aumento parece que la principal arma para luchar contra ella -la reducción del consumo de energía- no es eficaz. Es necesario buscar nuevas estrategias terapéuticas que se ocupen del aumento del consumo de energía. Científicos de la Universidad holandesa de Maastricht han hallado una posible vía para aumentar el consumo de energía celular: el desacoplamiento mitocondrial. Sus hallazgos se publican en el último número de PLoS One.
El equipo de Sander Wijers ha observado que este proceso se da de manera natural en células musculoesqueléticas cuando se exponen a un frío moderado. Para ello, realizaron biopsias musculares en once hombres delgados y sanos bajo condiciones normales y en situación de frío moderado.