El manejo diario de los procesos digestivos sigue presentando problemas que, no obstante, se solventan mediante el cambio de estrategias terapéuticas derivadas del avance de las nuevas pautas, dosis y respuestas a los medicamentos y de la experiencia que se tiene de la interacción farmacológica.
Mientras que unas patologías están perfectamente controladas, en otros casos se mantienen ciertas dudas. "Se ha avanzado mucho en gastroenterología y estamos cada vez más cerca de solucionar trastornos que anteriormente no se podían resolver, aunque todavía quedan por solucionar problemas serios", según Manuel Díaz-Rubio, jefe del Servicio de Aparato Digestivo del Hospital Clínico de Madrid, y director del XV Simposio Internacional sobre Avances en Tratamiento de Enfermedades Digestivas que comienza hoy en Madrid.
Díaz Rubio ha precisado que una de las peculiaridades en esta especialidad no es la aparición de fármacos estrella, sino más bien "nuevas adquisiciones o versiones de lo que ya existe y que se traducen en renovadas actitudes terapéuticas con los recursos actuales. Estamos en una travesía en el desierto en lo que se refiere al desarrollo de nuevos fármacos que revolucionen un área terapéutica dentro de las enfermedades digestivas".
Vías de resolución
El control en enfermedades del tracto digestivo superior, sobre todo las derivadas del reflujo gastroesofágico, es prácticamente total debido a la existencia de medicamentos con buena respuesta.
Se está además en vías de resolver las alteraciones de la úlcera gastroduodenal, puesto que es posible eliminar el Helicobacter pylori, principal responsable de este cuadro. Se mantiene la alerta ante la cantidad de pacientes que ingieren antiinflamatorios no esteroideos y se insiste en la profilaxis para evitar hemorragias digestivas.
La enfermedad inflamatoria intestinal (colitis ulcerosa y Crohn) y la patología hepática son dos áreas, según Díaz-Rubio, en las que existen grandes dudas terapéuticas y en las que los resultados son muy diversos. "En hígado, por ejemplo, los avances que se han producido en los últimos 10-15 años y, sobre todo, las nuevas pautas terapéuticas que se han incorporado en estos años ha permitido que los pacientes con hepatitis víricas, fundamentalmente B y C, dispongan de un tratamiento válido. Otra cuestión es que la respuesta terapéutica esté basada en parámetros que son variables de unos enfermos a otros".
En este ámbito, los aspectos que aún no están resueltos se relacionan con enfermedad muy evolucionada. El trasplante hepático es un recurso, pero como la oferta actual de donaciones no se corresponde con la demanda, es necesario ahondar en nuevas estrategias terapéuticas.
Similar panorama se reproduce con la patología funcional, que supone entre el 20-25 por ciento de las consultas de primaria, y para la que, según el catedrático, no hay fármacos eficaces.
No obstante, sí se ha producido un cambio notable en la detección con importantes logros derivados de las nuevas técnicas diagnósticas no invasivas como el TC, la RM y la ecografía, así como de las convencionales como la endoscopia.
Luces y sombras
Las enfermedades pancreáticas constituyen un área de la gastroenterología en la que, desde el punto de vista del tratamiento, según Díaz-Rubio, quedan muchos aspectos sin resolver y en la que aún no se ha conseguido un grado de satisfacción adecuado.
"Se tratan las formas agudas y crónicas de pancreatitis. Se consiguen buenos resultados terapéuticos en algunos casos, pero en otros no, siendo las complicaciones de estos procesos las que todavía no han obtenido una respuesta adecuada".
El profesor considera que el problema no se debe al desconocimiento de la fisiopatología o la etiología, "de la que se sabe mucho", sino que está asociado a que las posibilidades terapéuticas son escasas. "Se necesitan nuevos fármacos con los que hacer frente a complicaciones o secuelas importantes de las pancreatitis".
El dolor es una de las más complejas y, aunque existen posibilidades de realizar abordajes específicos en pacientes con pancreatitis crónica, a veces deben llevarse a cabo con procedimientos invasivos.