Aunque de momento sólo han tratado la acción de esta molécula con la salmonella y la tularemia, los investigadores confían en que su eficacia se pueda extender a otros patógenos como la legionella o la 'haemophilus influenzae', que provoca infecciones pulmonares.
La molécula LED209, a diferencia de los antibióticos convencionales, permite que la bacteria crezca pero no que se haga dañina, por lo que, en un futuro "se podrían perfeccionar los tratamientos para incluso hacerlos personalizados", según explicó la autora de la investigación, Vanessa Sperandio.