El 80 por ciento de las cardiopatías fetales se detectan intraútero
Detectar intraútero las cardiopatías congénitas mejora el pronóstico de estos pacientes. En la mitad de la gestación ya se puede conocer si el corazón del feto presenta alguna anomalía y en ciertos casos se intenta corregir antes de que nazca el enfermo.
23/11/2007
Las cardiopatías se pueden detectar intraútero. Con una exploración ordenada se puede reconocer, por lo menos, que el corazón no es normal. "Además de disponer de un buen ecógrafo, el obstetra debe tener una buena formación para localizar estas anomalías o derivarlas al especialista adecuado", ha explicado a Diario Médico Alberto Galindo, jefe de Sección de Medicina Fetal del Servicio de Obstetricia y Ginecología del Hospital 12 de Octubre, de Madrid, que ha dirigido el I Curso de Ecocardiografía Fetal, celebrado en el citado centro.
Por regla general, se suelen detectar intraútero el 80 por ciento de las cardiopatías, sobre todo las que son más graves. Se sabe que el pronóstico de un niño diagnosticado intraútero es mucho mejor que el del que nace sin diagnosticar. Galindo ha recordado que ciertas cardiopatías necesitan un tratamiento inmediato, como pueden ser las estenosis valvulares, que requieren intervención en las primeras 72 horas. "El resultado final dependerá de muchos aspectos, como la situación del neonato y la gravedad de la patología. Pero hay que tener en cuenta que los resultados cada vez son mejores, aunque hay cardiopatías que son extremadamente graves".
La mayor parte de las cardiopatías congénitas se pueden detectar en la primera mitad del embarazo. "En contadas ocasiones se pueden resolver de forma espontánea, como es el caso de las comunicaciones interventriculares pequeñas, pero normalmente evolucionan de forma adversa". El especialista ha destacado que el feto es un paciente que está protegido por la placenta y su madre, "por lo que las cardiopatías, aunque sean extremadamente graves, intraútero no demuestran toda su gravedad, que se manifiesta claramente cuando nace el niño".
Se retoma la técnica
Una de las posibilidades que se plantean es intentar solucionar algunas patologías intraútero. Hace tiempo se puso en marcha en varios países europeos la posibilidad de dilatar las estenosis valvulares. "Se empezaron a efectuar hace unos quince años, se abandonaron y se acaban de retomar, puesto que los resultados empiezan a ser favorables".
Para Galindo, la complicación más obvia es que no se está delante de un enfermo normal. El feto es un paciente que se encuentra dentro de su madre y al que hay que estudiar a través de otro sujeto, la madre, y sólo se accede a él con la ecografía. No es comparable con un paciente habitual, "puesto que no se le puede auscultar, ni hacer una exploración física completa: sólo podemos ver su corazón con un ecógrafo. Pero con la formación adecuada se puede determinar si el corazón sigue su desarrollo".