La cirugía de Nerve Sparing está cobrando auge en el desarrollo de la vía laparoscópica en oncología ginecológica dado que con esta técnica se consiguen preservar nervios y estructuras fundamentales que mejoran la calidad de vía de la paciente, según las conclusiones de las XII Jornadas sobre Cirugía Laparoscópica y Suelo Pélvico organizadas por el Servicio de Ginecología del Hospital Central de Asturias, en Oviedo.
En esta reunión se ha puesto de manifiesto "la tendencia a desarrollar cada vez más gestos de la cirugía ginecológica por vía laparoscópica", según Secundino Villaverde, responsable del Ginecología del citado hospital.
El método Nerve Sparing está ganando terreno en la aplicación de la laparoscopia cuando se practica una cirugía radical porque "permite respetar las enervaciones de estructuras pélvicas fundamentales como son el recto y la vejiga, a pesar de la radicalidad".
En las jornadas se ha llevado a cabo una intervención, retransmitida por videoconferencia, que aborda el territorio nervioso pélvico por vía laparoscópica, dirigida por Marc Possover, del Hospital Universitario de Colonia (Alemania), consistente en el abordaje de un carcinoma epidermoide de cérvix en estadio 1A1.
"Una intervención radical puede conllevar una sensibilización de los nervios hipogástricos que recogen la sensibilidad de las vísceras. De lo que se trata es de preservar los plexos nerviosos que acompañan a los vasos sanguíneos". Con esta técnica se consigue conservar una buena función de la vejiga y el recto, evitando efectos secundarios de la cirugía como la incontinencia urinaria o trastornos en la defecación.
Abordaje estándar
No obstante, los especialistas han dejado claro que se trata de una cirugía compleja que requiere una curva de aprendizaje larga y un notable conocimiento por parte del cirujano de la pelvis y de la cavidad abdominal. En cuanto a las indicaciones, sobre todo es útil en procesos que obligan a practicar cirugía radical y en endometriosis avanzada que afecta a tabiques rectovaginales, según Villaverde.
Según el ginecólogo, la vía laparoscópica es la técnica estándar en adenocarcinoma de endometrio y está empezando a generalizarse en linfadenectomía pélvica, acompañada, si está indicada, de linfadenectomía aortocava.
Uso de prótesis
El debate se trasladó al tratamiento con prótesis en la patología del suelo pélvico con argumentos a favor y en contra de su utilización.
Las más utilizadas son las mallas de polipropileno monofilamento, "que se integran mejor en el tejido para dar la mejor sujeción y soporte. Los riesgos de su utilización son escisiones y retracciones que pueden obligar a retirar parte de la malla".