Encuentran diferencias en las respuestas cerebrales al dolor de las mujeres con síndrome de intestino irritable
Las mujeres con el síndrome de intestino irritable no pueden desconectar en el cerebro un mecanismo de modulación del dolor, lo que causa que sean más sensibles al dolor abdominal comparadas con aquéllas sin el síndrome, según un estudio de la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA) que se publica en Journal of Neuroscience.
08/01/2008
"Un gran número de pacientes con síndrome de intestino irritable sufre mayores recaídas en su calidad de vida", dice Emeran Mayer, de la Escuela de Medicina de la UCLA y autor del estudio. "El trabajo analiza la actividad cerebral subyacente de la experiencia dolorosa en pacientes con enfermedades con dolor crónico, como este síndrome".
Estudios previas habían demostrado que el cerebro puede preparar para el dolor de forma que inhibe o amplifica la experiencia dolorosa. Si se espera un dolor tolerable, como una inyección, la gente le dice a su cerebro que inhiba la intensidad del dolor.
Cuando el dolor se percibe como peligroso, como quemarse las manos, se ordena al cerebro que amplifique la respuesta al dolor, para reaccionar más rápidamente y minimizar posibles daños. Este estudio muestra que las pacientes con síndrome de intestino irritable no pueden desconectar la amplificación de la respuesta al dolor, lo que las hace más sensibles, incluso al dolor moderado.
El estudio mejora la comprensión de este síndrome y de otras enfermedades dolorosas, como la fibromialgia. Las mujeres presentan mayores irregularidades que los hombres y los factores genéticos podrían predisponer a alterar esas respuestas.