Una combinación de test detecta de forma precoz las placentas anormales
El equipo de John Kingdom, de la Universidad de Toronto, ha utilizado un nuevo método diagnóstico, en el que se combina ecografía y análisis de sangre en mujeres con embarazo de alto riesgo y con alteraciones en la placenta. Los resultados del trabajo se publican este mes en American Journal of Obstetrics and Gynecology.
25/04/2007
Con el empleo de los test no invasivos, en la mayor parte de las mujeres en alto riesgo se puede asegurar que la placenta funciona bien y que su gestación puede llegar a término.
El nuevo método se ha llevado a cabo entre las semanas 16 y 23. Si los resultados son anormales, los especialistas tendrán tiempo de establecer las pautas necesarias para manejar correctamente a la paciente. "Cerca del 40 por ciento de las gestaciones en riesgo tienen alteraciones en la placenta", ha apuntado Kingdom.
De forma precoz
Si se identifican las alteraciones gestacionales en las primeras semanas, se pueden reconducir la situación y lograr una gestación completa. Si la placenta no funciona bien, puede producirse daño en la madre y en el feto, como puede ser la preeclampsia, que eleva el riesgo de parto pretérmino.
El nuevo test incluye un cribado sérico similar al que se utiliza para detectar el síndrome de Down, que mide los niveles anormales de hormonas; un Doppler para medir el flujo sanguíneo en la placenta y una ecografía para conocer la forma de la placenta. "Con este método podemos solventar de forma precoz los problemas asociados a la placenta".