Una de las pistas para mejorar el tratamiento en pacientes no respondedores y recidivantes en hepatitis C podría hallarse en el siguiente indicador: el índice de curación siempre es mejor en aquellos sujetos con un test negativo del virus en la semana doce del retratamiento.
Esta conclusión se extrae de los nuevos datos del estudio Repeat, en el que participa Moisés Diago, del Servicio de Hepatología del Hospital General de Valencia, y que se han presentado en la XLIII Reunión Anual de la Asociación Europea para el Estudio del Hígado (EASL), celebrada en Milán.
Donald M. Jensen, director del Centro de Hepatología de la los Hospitales de la Universidad de Chicago, en Illinois (Estados Unidos), ha explicado que "hemos podido ver que los pacientes difíciles de curar cuyo test de VHC es negativo a las doce semanas de tratamiento, tendrán las tasas más altas de respuesta viral sostenida (RVS) a las 72 semanas de retratamiento con interferón pegilado alfa-2a más ribavirina". En el Repeat participaban 942 pacientes y "la inducción de la dosis tuvo menos impacto en el índice de RVS que la duración del tratamiento".
Menos recidivas
Respecto a los pacientes con VHC recidivantes, no está claro el proceso por el cual recaen espontáneamente tras una respuesta al finalizar el tratamiento. Según Jensen, si se mantiene la administración de una dosis completa de ribavirina a lo largo de toda la terapia, aumentan significativamente las oportunidades de lograr una RVS y disminuye el número de pacientes que sufren una recidiva. "Si la dosis de ribavirina se reduce o suspende para manejar los efectos secundarios de este fármaco se podría comprometer la eficacia y provocar una recaída".
En esta línea, James A. Thommes, director clínico del desarrollo farmacéutico y virológico del interferón pegilado alfa-2a, que la compañía Roche comercializa bajo el nombre de Pegasys, y de la ribavirina, cuyo nombre comercial es Copegus, ha señalado que "prolongar el tratamiento con dicho peginterferón proporciona una nueva esperanza para los no respondedores".
Por otro lado, Thommes ha comentado que la exposición máxima a Pegasys más Copegus constituye uno de los factores que predicen la RVS. "Otros factores son el hecho de ser menor de 40 años y la baja carga de VHC en el ARN. Pero, sin duda, el tratamiento precoz es el predictor más importante de una RVS en genotipos 1 y 2. Además, un predictor de respuesta sostenida más fuerte que el genotipo es la respuesta virológica rápida".
Antivirales en estudio
En palabras de Bina Rawal, investigador de Roche, "el futuro de la terapia contra la hepatitis C se encuentra en nuevos antivirales que están todavía probando su potencia". Una de estas moléculas es la R7128, que está desarrollando el citado laboratorio. Se trata de un inhibidor de la polimerasa de nucleósido específico del VHC que se encuentra en la fase II de un estudio de investigación.
Según ha concluido un trabajo estadounidense que se presenta este año en la reunión de la EASL, la administración de la dosis de 1.500 mg de R7128 como monoterapia durante 14 días en pacientes VHC positivos donde el interferón falló, ha demostrado seguridad a corto plazo y una potente actividad antiviral.
La dosis de 500 mg de esta molécula en combinación con interferón pegilado alfa-2a más ribavirina ha mostrado que lucha contra el virus de forma segura. Estos datos apoyarían el aumento de la dosis a 1.500 mg en terapia triple.