El número de viajeros con enfermedades tropicales ha aumentado significativamente en los últimos años. De hecho, un estudio basado en 3.351 pacientes y realizado por la Sección de Medicina Tropical y del Viajero del Hospital Carlos III, de Madrid, durante los últimos cuatro años ha detectado un aumento del 71,6 por ciento del número de pacientes por patología tropical que han acudido a su consulta.
Según ha explicado Sabino Puente, jefe de la Sección de Medicina Tropical y del Viajero del Hospital Carlos III, "entre los pacientes estudiados las enfermedades más frecuentes fueron los procesos dermatológicos, los digestivos y la fiebre".
Perfil del viajero
El perfil de las personas que visitan una zona tropical y que luego han tenido que acudir a las consultas del Hospital Carlos III es el de personas de unos 33 años de media y en su mayoría mujeres, el 54,5 por ciento del total. Por nacionalidades, el mayor porcentaje de pacientes atendidos corresponde a españoles, el 88,4 por ciento, seguido de los inmigrantes residentes en España que visitan a sus familias en sus países de origen, el 8 por ciento y, por último, un 3 por ciento de europeos.
El principal motivo del viaje suele ser el turismo, con un 38,5 por ciento, seguido de los viajes de carácter humanitario con un 32,6 por ciento, o los de trabajo con un 16,9 por ciento.
Por continentes destaca África como lugar de visita del 50,1 por ciento de estos pacientes; en segundo lugar está América, con un 30 por ciento, localizados casi exclusivamente en Iberoamérica; mientras que el tercer destino es Asia, para el 16,3 por ciento de los viajeros.
Los pacientes que han acudido a la consulta lo han hecho en su mayoría, un 25,4 por ciento, para realizarse una revisión tras visitar una zona tropical; un 22,5 por ciento lo ha hecho con un cuadro febril, un 23,5 por molestias intestinales, mientras que un 18,4 por ciento ha llegado a la consulta de Medicina Tropical tras detectar algún proceso relacionado con la piel.
Paludismo
Entre los pacientes que han acudido a consulta con un cuadro febril se han detectado 175 casos de paludismo, lo que sitúa a esta patología como una de las más frecuentes. También destacan los 59 casos de dengue, los 57 de rickettsiosis o los 11 casos detectados del virus chikungunya.
Todas estas enfermedades son transmitidas por las picaduras de insectos, se manifiestan con fiebre y otros síntomas como dolores articulares o delirio dependiendo de la patología y el grado de afectación. Dentro de los síntomas, la fiebre es uno de los más importantes. Tal y como destaca Puente, "para nosotros la fiebre al regreso de una zona tropical es una urgencia médica".
Dentro de los procesos dermatológicos son significativos los 113 casos que han presentado reacciones a picaduras de insectos y los 80 pacientes con Larva migrans cutánea, una erupción de carácter lineal y serpiginoso, producida por larvas de parásitos que se introducen bajo la piel. Además, se han tratado 70 casos de infecciones piógenas de la piel, causadas por bacterias, y otros 45 pacientes con micosis.
Los viajeros con algún tipo de patología digestiva suelen presentar parásitos adquiridos al ingerir algún tipo de alimento crudo o mal cocinado o bebidas sin embotellar. Entre los parásitos más frecuentes hubo 381 casos de Blastocystis hominis, 108 de Entamoeba histolytica y 101 de Giardia lamblia.
A pesar del amplio número de casos atendidos (3.351 consultas posviaje) durante los cuatro años del estudio, no se ha registrado ningún fallecimiento por enfermedad tropical.
Consulta 'previaje'
Para prevenir la adquisición de enfermedades tropicales los especialistas de la Sección de Medicina Tropical y del Viajero del Hospital Carlos III recomiendan visitar esta unidad especializada al menos con un mes de antelación al viaje, aunque es preferible que lo hagan dos meses antes.
En dicha unidad un médico indica al paciente las vacunas recomendables para la zona que se va a visitar y aconseja una serie de medidas higiénico-sanitarias dependiendo del carácter del viaje, el tiempo, el lugar donde se va a permanecer y las actividades que se van a realizar. Además, se prescribe, si es necesario, el tratamiento para la malaria, indicando su administración y duración.