Un lugar llamado dormitorio... y los ácaros
Si tenemos en cuenta que una gran parte de nuestro tiempo lo pasamos durmiendo, el dormitorio se convierte en un elemento de gran importancia en nuestra vida. Especialmente porque influye en nuestro descanso y bienestar. Es fundamental, pues, mantener la limpieza y el orden del dormitorio y favorecer nuestro descanso con un buen colchón, en definitiva el lugar que condiciona desde nuestro humor hasta la aparición de dolores físicos.
04/03/2005
Para conocer las similitudes y diferencias en la percepción que hombres y mujeres tienen del dormitorio y la importancia que se atribuye a la limpieza, DuPont ha llevado a cabo un estudio entre la población española.
Las conclusiones de la encuesta, realizada a más de 100 personas con edades comprendidas entre 25 y 70 años, revelan datos curiosos como que las mujeres jóvenes valoran más la comodidad tanto de la ropa de cama como del dormitorio, en vez de la limpieza y el orden, valor prioritario para mujeres casadas y de más edad.
Tanto hombres como mujeres consideran al dormitorio como un espacio de aislamiento y tranquilidad. Un 13 por ciento de los participantes opinan que es el espacio más importante de la casa, mientras que uno de cada dos le atribuye la misma importancia que a cualquier otro espacio dentro del hogar.
La aparición de los edredones como elemento de abrigo para las camas ha supuesto un auténtico “boom” en los últimos años, dada su múltiple función como manta o sábana para cubrir la cama. Las ventajas del edredón nórdico frente a uno convencional son muchas: es más ligero y mullido, la cama se hace de forma más rápida y sencilla y nos proporciona la posibilidad de cambiar la decoración cuantas veces queramos con sólo cambiar su funda. Ahora bien, además de todas estas comodidades, el edredón, junto con nuestro colchón, puede alojar a nuevos “amigos”.
Nuestra cama es un paraíso para los ácaros al ser un entorno oscuro, cálido y algo húmedo (debido al sudor que desprendemos durante la noche), por lo que los colchones les proporcionan aprovisionamiento suficiente para vivir durante sus tres meses de vida y reproducirse.
Este dato es importante si tenemos en cuenta que los ácaros pueden ser los causantes de la aparición de ataques asmáticos en personas que sufren enfermedades respiratorias como el asma o la bronquitis. Otros efectos secundarios más leves pueden ser eczemas en la piel, rinitis alérgica, la tos y el picor de ojos cuando se hace la cama o se está intentando conciliar el sueño.
Por ello una buena limpieza y ventilación del dormitorio son imprescindibles para disminuir la multiplicación de estos microorganismos. Según la encuesta de DuPont, el 40 por ciento de las mujeres lava el edredón y su relleno una vez al año, en el caso de los hombres el porcentaje desciende a un 33 por ciento.
A pesar de que es una cuestión que sobre todo las mujeres tienen muy en cuenta, un 9 por ciento afirmaron que no lavan el edredón, sino solamente la funda. Un 12 por ciento de los hombres tampoco tiene por costumbre lavarlo. Por costumbre o por limpieza, hay una serie de pautas que todos deberíamos seguir para mejorar nuestra calidad de vida, especialmente si se padece alergia a los ácaros:
Utilizar preferiblemente rellenos de fibra sintética con tratamiento antiácaro (Existen rellenos tratados con diversios componentes que ofrecen una triple protección antiácaro, antibacteria y antihongo.)
Ventilar diariamente la ropa de cama y los complementos de la habitación para disminuir la humedad.
Limpiar frecuentemente los juguetes y muñecos de peluche en la habitación.
Limpiar con paños húmedos a los que se adhiere mejor el polvo.
Limpiar el suelo frecuentemente.
Lavar la ropa de cama y las fundas de las almohadas semanalmente en agua caliente de 60º.
Con todo esto y un poco de sueño, nuestro buen descanso está garantizado.