Los científicos han observado que las personas que beben cinco copas de vino semanales reducen el riesgo de sufrir artritis en un 50 por ciento, frente a quienes toman menos de esta cantidad.
Sin embargo, los reumatólogos advierten de que beber demasiado alcohol aumenta sustancialmente el riesgo de padecer problemas de corazón La artritis reumatoide, enfermedad causada por un mal funcionamiento del sistema inmune que afecta a 400.000 habitantes en Reino Unido.
Ambos estudios por separado calcularon los factores del riesgo genético y del entorno para desarrollar artritis. Los participantes rellenaron cuestionarios sobre su estilo de vida, incluyendo el hábito de fumar y de beber, al tiempo que se les analizó una muestra de sangre para conocer el grado de predisposición genética a dicha dolencia.
Consecuencias de fumar
Henrik Kallberg, coordinador de la investigación, hace hincapié en uno de los resultado más importantes del estudio: fumar favorece el riesgo de que aparezca la artritis reumatoide. De esta forma se refuerzan las conclusiones a las que habían llegado otras investigaciones.
Kallberg añade que “consumir modestamente alcohol no es destructivo e incluso puede ser beneficioso para prevenir males en el futuro, como es el caso de la artritis reumática, aunque todavía hay que conocer el proceso de reducción de la inflamación en el que interviene el alcohol”.
El Profesor Robert Motos, miembro de la Campaña de Investigación de Artritis, explica que “el alcohol en pequeñas dosis puede ser beneficioso para prevenir la artritis pero aún así hay que tener en cuenta que aquellos pacientes que estén tomando al mismo tiempo fármacos antireumáticos pueden dañar seriamente su hígado”.