El potencial de la resonancia magnética para el diagnóstico de enfermedades es inagotable. Ahora se ha demostrado que es capaz de detectar los primeros síntomas de deterioro cognitivo, lo que la convierte en un arma para detectar el Alzheimer antes de que dé síntomas.
La resonancia magnética (RM) es capaz de detectar los primeras lesiones del Alzheimer en el cerebro. Una buena lectura de imágenes que miden la densidad y volumen de distintos tejidos y su distribución en el cerebro es capaz de detectar el deterioro cognitivo leve, una condición cuyo síntoma son los problemas de memoria y que suele preceder al Alzheimer. El primer estudio que ha validado la utilidad de la RM para este fin, realizado por Cristos Davatzikos, del Departamento de Radiología de la
Universidad de Pensilvania (Estados Unidos) se publica en el último número de la revista
Neurobiology of Aging.
Hasta este trabajo el poder diagnóstico de la RM en el deterioro cognitivo y el Alzheimer era limitado por la forma en la que se analizaban las imágenes, en busca de los cambios que se producían en una secuencia de tiempo. El equipo de Pensilvania ha diseñado una técnica que solapa distintas imágenes de zonas cerebrales, creando un cuadro global del cerebro en el que se podían identificar patrones asociados con el deterioro cognitivo, incluso antes de que aparezcan síntomas en el paciente. Con la técnica "se detectó con una precisión del cien por cien a las personas con disfunción cognitiva de entre un grupo en el que también había sujetos sanos. Asimismo, se predijo, con el 90 por ciento de precisión, qué pacientes tenían ya un deterioro cognitivo leve, lo que demuestra el valor diagnóstico de la técnica", ha apuntado.
Esta elevada precisión diagnóstica se obtenía con una sola imagen de RM y sin necesidad de comparar distintos exámenes radiológicos para ver la evolución en meses. "El estudio es el primero que demuestra que la RM puede clasificar patrones de tejidos cerebrales con una gran precisión diagnóstica", explica Davatzikos.
Cambio de paradigmaLa capacidad de clasificar incluso a sujetos con deterioro cognitivo leve con una simple RM es importante porque echa por tierra la idea de que los problemas cognitivos sólo se pueden observar a través de la medición de cambios longitudinales en el cerebro.
"No hace falta un seguimiento radiológico, costoso y complicado, para poder llegar a un diagnóstico preciso", ha añadido.
Además de emplearse para detectar los síntomas preclínicos del Alzheimer, la RM podría aplicarse para evaluar la utilidad de fármacos en desarrollo que intenten frenar el deterioro cognitivo antes de que éste sea patológico e irreversible.