Los proteasomas que se encuentran en las células nerviosas del núcleo son los encargados de mantener la sinapsis celular y la memoria, hallazgo que podría tener importantes repercusiones en el control de las enfermedades asociadas con la pérdida de memoria.
Un equipo coordinado por Ashok Hegde, de la Universidad Wake Forest, en Carolina del Norte, ha localizado las proteínas que eliminan la maquinaria de las células nerviosas, lo que puede tener cierta relevancia para conocer cómo se forma la memoria. Los datos se publican hoy en
Learning & Memory.
El estudio se ha centrado en las células del hipocampo, la región cerebral que codifica y almacena la memoria. Se ha determinado la resistencia de esas conexiones y se ha estudiado cómo afecta la degradación de esas proteínas a dicha resistencia.
Los niveles de proteínas, es decir, su degradación, se controlan a través de los proteasomas que se encuentran en diferentes tipos celulares. El grupo de Hegde ha demostrado que los proteasomas en diferentes partes de las células nerviosas desempeñan un papel destacado en el control de la resistencia de la sinapsis y presumiblemente en la memoria. Esto se ha determinado con el análisis de la resistencia de la conexión con y sin las sustancias químicas que bloquean la actividad de los proteasomas.
DetecciónHan determinado que están localizadas en las dendritas y que limitan la resistencia de las conexiones entre las células. Las que están situadas en el núcleo ayudan a mantener la sinapsis durante periodos de tiempo prolongados.
El siguiente objetivo es aprender a bloquear la actividad de los proteasomas de forma específica en las dendritas para aumentar la resistencia de la sinapsis y de la memoria.
Los autores del estudio están trabajando en esta línea en modelo de experimentación murino en los que se bloquea la actividad de los proteasomas en las dendritras, con el empleo de test de memoria con laberintos. "Si vemos que se potencia la memoria con el bloqueo de los proteasomas de las dendritas, podremos emplear esta estrategia para tratar los problemas de la pérdida de memoria", ha apuntado Hegde.
Aplicaciones
El trabajo tiene importancia por sus implicaciones en el control de las patologías que afectan a la memoria. "El proceso de degradación de proteínas se encuentra alterado en gran parte de las patologías cerebrales, incluido el Alzheimer".
El conocimiento de los mecanismos subyacentes puede hacer que se tengan más datos sobre cómo funciona la degradación y los cambios que se producen en la sinapsis como primer paso para diseñar terapias frente a la pérdida de memoria, sobre todo para la enfermedad de Alzheimer y los diferentes tipos de demencia.