El alcohol inhibe el circuito neuronal asociado al miedo
Tras consumir alcohol, los circuitos cerebrales implicados en la detección de situaciones amenazantes no son capaces de diferenciar una amenaza real de un estímulo social. Ésta es la conclusión del primer trabajo de imagen cerebral sobre el efecto del alcohol en el circuito neuronal que registra estímulos amenazantes, que han dirigido Jodi Gilman y Daniel Hommer, del Instituto de Alcoholismo de Estados Unidos, y que se publica hoy en
Journal of Neuroscience.
30/04/2008
El estudio incluye un ejemplo que se podía intuir de forma obvia: "La acción del alcohol explica que al final de una fiesta nos acerquemos a alguien que no conocemos sin ansiedad; pero también que acabemos peleándonos sin motivo. Así lo vimos al analizar el efecto del alcohol sobre los circuitos neuronales específicos de voluntarios normales".
Los partipantes se dividieron en dos grupos: uno tomó alcohol y el otro placebo. Al comparar la actividad cerebral, los que recibieron placebo tenían mayor actividad en las regiones cerebrales implicadas en el miedo, como la amígdala, la ínsula y el gyrus parahipocampal, así como ciertas alteraciones en el sistema visual del cerebro. Con el alcohol estas regiones no registraban actividad.