La toxina botulínica no resulta útil en migraña
Según las nuevas guías terapéuticas de la Academia Americana de Neurología, el uso de la toxina botulínica podría ser inútil en casos de migraña. El tratamiento sí está recomendado para la distonía cervical.
05/05/2008
Unas nuevas guías presentadas por la Academia Americana de Neurología han confirmado que la toxina botulínica es segura y efectiva en el tratamiento de la distonía cervical, patología causada por movimientos involuntarios del cuello y relacionada con la sobreactividad muscular en personas con un síndrome neuronal motor superior. Este fármaco también puede utilizarse para tratar los espasmos hemifaciales, el blefarospasmo, algunos desórdenes vocales como la distonía laríngea aductoral y determinadas formas de vesícula biliar espástica.
28 años de terapia
El proyecto de presentación de estas nuevas guías ha estado coordinado por David M. Simpson, catedrático de Neurología en la Facultad de Medicina Mount Sinai, de Nueva York. Los autores han revisado y analizado todos los estudios disponibles en este ámbito, y las conclusiones a las que han llegado aparecen en el último número de Neurology.
Desde que se introdujo su uso hace 28 años, la toxina botulínica se ha convertido en el tratamiento más efectivo para numerosos problemas relacionados con la tensión crónica asociados a las contracciones musculares. Pero el estudio ha llegado a una conclusión sorprendente: la toxina botulínica no es efectiva en el tratamiento de la migraña y los dolores de cabeza derivados de la tensión crónica. "Según los datos que hemos logrado, las inyecciones de este fármaco no son recomendables en casos de migraña episódica", ha señalado Markus Naumann, del departamento de Neurología del Hospital de Augsburgo, en Alemania, y uno de los autores de las guías; según él, "su empleo para este tipo de dolores de cabeza no es mejor que el de las inyecciones a base de placebo".
Más estudios
Los investigadores creen que la toxina botulínica puede ser útil para disminuir el dolor leve de espalda. En este caso sí puede tomarse como opción terapéutica". Aun así, señalan que sus resultados se basan en estudios sobre un número no muy alto de pacientes, por lo que han solicitado más investigaciones que logren definir el espacio terapéutico que debe ocupar la toxina botulínica.