El pescado rico en Omega-3 reduce el declive cognitivo y el riesgo de ictus
Comer atún y otros tipos de pescado puede ayudar a disminuir el riesgo de padecer declive cognitivo en los adultos. Investigadores de la Academia de Neurología Americana han descubierto que las personas que consumen atún asado y pescado rico en ácidos grasos omega-3, tres veces o más a la semana, pueden disminuir en un 26 por ciento el riesgo de sufrir lesiones cerebrales con resultado demencia, en comparación con las personas que no consumen pescado habitualmente.
04/08/2008
En cambio, si comemos este tipo de pescado una vez a la semana reducimos el riesgo en un 13 por ciento. La investigación, que se publica en el último número de Neurology, demostró que las personas que ingieren regularmente esta clase de pescado sufren menos cambios en la estructura de la materia blanca cerebral.
El estudio se realizó con una muestra de 3.660 personas de 65 de edad. Se les realizaron escáneres cerebrales para detectar infartos cerebrales o pequeñas lesiones en el cerebro que pudieran causar pérdida de memoria o de las habilidades cognitivas, ictus o demencia. Los escáneres se realizaron de nuevo cinco años más tarde en 2.313 participantes. A todos ellos se les dieron cuestionarios para conocer la cantidad de pescado que incluían en sus dietas.
Según Jyrki Virtanen, uno de los autores del estudio, “Comer atún y pescados de la misma clase ayuda en la protección contra la pérdida de memoria, sin embargo, en las personas que comen pescado frito no hemos encontrado estos resultados”.
Aunque este estudio afirma que el pescado ayuda a reducir los riesgos, tienen que realizarse nuevas investigaciones ya que éste ha sido el primer estudio realizado en personas mayores.