Como los pacientes que han sufrido un ictus y tienen alteraciones motoras, los parkinsonianos actúan con lentitud al iniciar las respuestas que implican el movimiento, "proceso que se atribuye a la pérdida de neuronas que emplean la dopamina para regular la actividad del putamen".
Misma localización
Se ha comprobado que pacientes con ictus con alteraciones del movimiento también tienen afectada la mencionada zona cerebral.
"Podemos pensar que el pronóstico desfavorable se debe a la incapacidad de identificar los enfermos que se puedan beneficiar de los efectos de los tratamientos antiparkinsonianos".
Los datos del trabajo indican que los pacientes con lesiones en el putamen pueden responder de forma diferente a este tratamiento si se comparan con los sujetos con ictus que tienen dañada otra zona cerebral.
De todos modos, aún queda por determinar si estos datos se pueden extrapolar a todos los tipos de ictus.