Decálogo para lucir unos pies sanos en verano
Durante el verano los pies sufren sequedad, problemas de transpiración, cansancio, recalentamiento… Para evitar estos trastornos, este decálogo con recomendaciones básicas contribuirá a proteger la salud del pie.
20/08/2004
1. Alternar baños fríos y calientes: sumergir los pies durante cinco minutos en agua caliente y después en agua fría durante 30 ó 60 segundos
2. Revisar los pies atentamente, sobre todo si padece diabetes o tiene problemas de azúcar. No dude en consultar a su médico o podólogo ante cualquier alteración de la piel de los pies. Una pequeña llaga o herida puede convertirse en un serio problema
3. Secar cuidadosamente los pies: Tras el baño es conveniente secarlos perfectamente, sobre todo entre los dedos, ya que la humedad provoca a menudo la aparición de hongos
4. Evitar andar descalzos en piscinas y duchas públicas para prevenir la micosis (pie de atleta)
5. Hidratar los pies todos los días para que no aparezcan callos y durezas
6. Cortar bien las uñas: deben cortarse rectas para que no se encarnen y pasar una lima por los bordes y las esquinas. No es recomendable sacar las cutículas, por lo que es preferible empujarlas contra los contornos de las uñas.
7. Caminar descalzo: no dude en caminar descalzo siempre que pueda, el masaje en el arco plantar favorece la circulación sanguínea
8. Automasaje: presionar los puntos doloridos de la planta de los pies con las puntas de los dedos de las manos ayuda a eliminar toxinas y beneficia la circulación. Se puede hacer lo mismo en el empeine, los costados y los dedos.
9. Evitar zapatos estrechos o demasiado puntiagudos: La causa de las durezas y de las ampollas es el roce reiterado, por lo que se debe evitar el calzado que provoca estos problemas
10. Piernas en alto: tras un día agotador, tumbarse con las piernas en alto no sólo ayuda a relajarse sino también a reactivar la circulación