Un equipo de la Universidad Northwestern, de Chicago, ha mostrado que una proteína que dirige el desarrollo de las células madre embrionarias humanas también inhibe el crecimiento y proliferación del melanoma maligno. Los resultados de la investigación se publicaron ayer en la edición digital de Proceedings of the National Academy of Sciences.
El equipo de Mary J. C. Hendrix ha encontrado que la proteína en cuestión, llamada Lefty, evita que las células agresivas del cáncer de mama lleguen a metastatizar. Lefty sólo es secretada en las células madre embrionarias humanas y no en en otros tipos de células madre analizadas ni en las células placentarias.
Los científicos habían demostrado en un estudio previo, publicado en Stem Cells en 2006, que una matriz tridimensional condicionada por las células madre embrionarias humanas indujo a las células del melanoma metastásico a convertirse en células normales similiares a la piel que tenían la habilidad de formar colonias de la manera en que lo hacen las células madre embrionarias.
"Esta observación nos permitió apreciar la poderosa influencia del microambiente de estas células madre en la reprogramación de las células metastásicas del melanoma", ha afirmado Hendrix.
Proteína morfogénica
El melanoma agresivo y el cáncer de mama producen una proteína morfogénica llamada Nodal, que es esencial para la pluripotencialidad de las células madre embrionarias humanas. "Así, Nodal podría servir como marcador pronóstico de la agresividad tumoral".
Los autores del estudio encontraron que las células tumorales metastásicas no expresan Lefty, permitiéndoles sobreproducir Nodal de forma descontrolada.
Aunque la exposición al microambiente de las células madre embrionarias humanas inhibió la expresión Nodal y el crecimiento tumoral en melanoma metastásico y células del cáncer de mama, estas últimas experimentaron una reprogramación más compleja.