La microscopia confocal, un método desarrollado por Salvador González, del Departamento de Dermatología del Memorial Sloan-Kettering Cancer Center, de Nueva York (Estados Unidos), es una nueva técnica diagnóstica muy útil para identificar los márgenes quirúrgicos previos a la cirugía en tumores cutáneos desafiantes.
Los datos se han presentado en el VII Curso de Avances en Cirugía Dermatológica y Melanoma, celebrado en Pamplona y organizado por el Departamento de Dermatología de la Clínica Universitaria y la Universidad de Navarra.
"El tratamiento ideal del cáncer cutáneo es la extirpación completa, que los márgenes estén histológicamente libres de tumor. Pero hay gran número de casos en los que es muy difícil clínicamente demarcar el tumor".
Fundamentalmente cuando el tumor es basocelular, no pigmentado a nivel de la cara, o es un melanoma de tipo lentigo maligno o un melanoma amelanótico.
En estos casos hay diversas herramientas que se han aplicado con mayor o menor éxito, pero de entre ellas la microscopia confocal es la que tiene una resolución más alta, muy similar a la histología convencional. "De manera no invasiva, actúa de forma similar a la ecografía, pero utilizando luz en lugar de ultrasonidos para obtener imágenes histológicas de la piel sin tomar una biopsia".
Exactitud diagnóstica
González ha presentado varios casos en los que se ha utilizado la microscopia confocal para demarcar lateralmente el tumor, lo que es prioritario en zonas como la cara o cuero cabelludo, antes de que el cirujano entre en acción.
El experto también ha participado en la edición del primer atlas de microscopia confocal en el que se describen sus principales aplicaciones dermatológicas y los distintos pasos para la demarcación de márgenes quirúrgicos.
El cáncer cutáneo es el más frecuente de todos los tumores. Se habla de que la suma de todos los cánceres cutáneos es mayor a la de todo el resto de cánceres. Y lo más importante es que si detectamos precozmente este cáncer se cura en más de un 90 por ciento de los casos".
González participa en dos estudios multicéntricos, uno entre España e Italia y otro en Estados Unidos, cuyo objetivo es confirmar la exactitud diagnóstica del microscopio confocal.
Martin Mihm, del Departamento de Patología del Hospital General de Massachussets, de Boston (Estados Unidos), y que también ha participado en el curso, estima que se trata de un avance muy importante en oncología cutánea. "Su impacto podrá compararse al que supuso la TC hace 20 años. Con más experiencia y nuevas técnicas se podrá eliminar gran parte de la microscopia típica".
Otras aplicaciones clínicas
La microscopia confocal tiene otras aplicaciones clínicas como identificar el lugar exacto para la toma de una biopsia cutánea, ya que hay muchos casos en los que falla el diagnóstico porque la toma de biopsia se hace en un lugar erróneo. Pero, según Salvador González, gran parte del trabajo con esta nueva técnica consiste en la monitorización de terapias no invasivas del cáncer cutáneo.
"Hay buenas armas para tratar determinados cánceres, como el imiquimod, que se utiliza para vasos celulares superficiales o queratosis actínicas, y la terapia fotodinámica con metvix (metil aminolevulinato). "La única manera posible de evaluar la desaparición del tumor era hacer biopsia. Utilizando microscopia confocal ahorramos ese paso".