Cuida tu piel
Consejos para cuidar la piel de los rayos solares.
Redacción 02/06/2003
Antes de la exposición solar
La piel debe estar correctamente hidratada y limpia (sin maquillaje).
Se debe evitar el uso de productos que contengan alcohol (perfumes, colonias, desodorantes) que puedan producir manchas oscuras en la piel (fotodermatosis).
Es necesario elegir el fotoprotector más adecuado según el fototipo y la modalidad de la exposición, teniendo en cuenta las condiciones ambientales.
La crema protectora debe aplicarse 30 minutos antes de la exposición sobre la piel bien seca.
Durante la exposición solar
Hay que evitar tomar el sol, o aumentar la protección, entre las 11 de la mañana y las 4 de la tarde en zonas de gran altitud y en lugares próximos al Ecuador.
El agua, la nieve y la arena reflejan los rayos solares aumentando los efectos sobre la piel. Sentarse a la sombra no garantiza la protección para evitar una quemadura solar.
El fotoprotector se debe utilizar incluso en días nublados.
Para broncearse se recomiendan exposiciones cortas (15 minutos) al inicio de la temporada, que pueden ir en aumento gradualmente, siempre acompañadas de aplicaciones de protectores solares.
Es aconsejable comenzar por un factor de protección (FPS) alto durante la primera semana de exposición, para luego pasar a un producto de índice menos elevado.
Se deben extremar las precauciones en las partes del cuerpo más sensibles al sol: cara, cuello, calva, escote, orejas y empeines.
Conviene proteger los ojos con gafas de sol adecuadas, los labios con barras fotoprotectoras y el cabello con sombreros o con productos específicos.
En la medida de lo posible hay que evitar la posición de decúbito permaneciendo inmóvil. Moverse bajo el sol modifica constantemente la superficie expuesta y permite una mejor tolerancia.
Para compensar la pérdida de líquido por la exposición solar es conveniente beber abundantemente.
La aplicación del producto solar debe repetirse cada 2 ó 3 horas, y siempre después del baño o excesiva sudoración.
Después de la exposición solar
Dúchese con agua tibia para cerrar los poros y eliminar los restos de crema protectora, la sal del mar o el cloro de la piscina.
Hidrate la piel con un producto específico para recuperar la pérdida de agua, calmar y reparar la piel dañada.
Deberán cuidarse especialmente la cara y el contorno de ojos con productos específicos.
Controle las pecas y lunares para detectar cualquier cambio que pueda indicar el desarrollo de un nevus o melanoma.