Los nuevos tubos endotraqueales están recubiertos por una plata que contiene polímeros, los cuales liberan iones de plata en la superficie del tubo. Este metal ejerce un efecto antimicrobiano, reduciendo la adherencia de las bacterias al tubo. La plata mata las bacterias adheriéndose a las enzimas y otros componentes moleculares para interferir en sus funciones y en su reproducción. Estos organismos rara vez desarrollan resistencia a la plata y este metal no tiene efectos secundarios en el organismo humano.
El tipo de neumonía estudiada afecta al 15 por ciento de los pacientes que requieren respiración asistida y causa la muerte entre un 20 o 40 por ciento de los afectados. Martin Kollef, autor del estudio, dice que “esta infección es relativamente común y cada vez más resistente a los antibióticos”.
Hasta ahora, los esfuerzos para evitar esta neumonía estaban encaminados a la modificación de las prácticas hospitalarias como levantar la cabeza del paciente, revisar frecuentemente los tubos o aislar a los enfermos. “La ventaja del revestimiento de plata”, dice Kollef, “es que no requiere ningún esfuerzo adicional para las enfermeras y los médicos”.
Según Kollef, estos tubos puede que sean más caros, pero el coste se puede recuperar si disminuyen los casos de VAP.