El XL Congreso de la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica, que se celebrará entre el 1 y el 4 de junio de este año en Barcelona, pretende instaurar un nuevo modelo congresual "innovador, abierto y comprometido con la solidaridad", en palabras del presidente del comité organizador local, Joan Escarrabill, quien también es jefe de sección de la Unidad Funcional Interdisciplinaria Sociosanitaria (UFIS) Respiratoria del Hospital Universitario de Bellvitge.
La Separ, presidida por Julio Ancochea, celebra anualmente su congreso, que reúne a unos 2.000 profesionales de la Neumología, Cirugía Torácica, Medicina de Familia, Enfermería y Fisioterapia.
Este año los organizadores pretenden instaurar un original modelo de congreso médico, no elitista y por primera vez solidario, donde "neumólogos y cirujanos torácicos discutan temas para los pacientes, dirigidos a mejorar la atención que se les presta, con presencia activa de ellos y que tenga un impacto social", ha puntualizado Escarrabill.
Para ello, esta filosofía se traducirá en acciones concretas.
Quizás una de las más innovadoras sea celebrar un simposio sentando en la misma mesa, cuya composición está por decidir, a pacientes y profesionales de la salud. No obstante, la idea es que, además de un especialista en neumología, esté en ella algún médico o profesional sanitario que padezca una enfermedad respiratoria.
El médico enfermo
"Los profesionales sanitarios con una enfermedad respiratoria o el médico enfermo son una fuente de información muy importante, ya que los enfermos ven las cosas de otra forma", ha declarado Escarrabill.
Según ha recordado, hay procesos agudos y fases en la evolución de una patología respiratoria crónica en las que el paciente debe seguir a rajatabla el régimen terapéutico impuesto por su médico.
Un ejemplo extremo y claro es que el abandono del hábito tabáquico no es negociable en el caso de pacientes con la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) que precisan oxígeno. Pero, fuera de esta situación, el neumólogo debe lidiar a menudo con el manejo de procesos crónicos en los que el cumplimiento terapéutico flaquea.
Entre el tratamiento que indica el médico, lo que puede hacer el enfermo y lo que, finalmente, acaba haciendo, puede haber notables diferencias, según Escarrabill. En muchas de estas situaciones el enfermo puede aportar otra visión y seguramente "las cosas no son blancas ni negras, sino que están llenas de grises", y se puede negociar o llegar a un acuerdo con el médico. Podría establecerse una alianza o negociación con el paciente respecto a distintas pautas terapéuticas. Por esta razón, el tema que médicos y afectados debatirán en el simposio es la concordancia terapéutica.
El otro aspecto subrayable de la cita es que, si bien la Separ es una sociedad científica, en ciertos aspectos no difiere mucho de una empresa y tiene una responsabilidad social corporativa.
Donación a MSF
Para demostrar su compromiso en este sentido, por primera vez va a hacer durante el congreso el gesto de ofrecer el 0,7 por ciento de lo recaudado a una organización no gubernamental, que en este caso es Médicos Sin Fronteras (MSF).
La ONG beneficiaria es una entidad conocida y cuya primera delegación española nació en Barcelona. MSF trabaja en países subdesarrolados en las áreas del sida y de la tuberculosis, lo que guarda relación con las enfermedades respiratorias. He ahí el sentido de la donación por parte de la Separ a esta entidad, según Joan Escarrabill.
Temas candentes y para todos los médicos
La futura cita de la Separ se ha abierto a los médicos generalistas y, para ello, ha previsto sesiones para satisfacer los intereses de distintos profesionales, de modo que las actividades más técnicas y específicas se conjuguen con otras más generales para médicos de familia, residentes e, incluso, neumólogos que quieran hacer un reciclaje general. Se trazará un mapa del congreso o trayectoria con las sesiones de interés general para que los médicos no tengan tiempos muertos entre una y otra. Entre otros temas, se hablará de estandarizar la realización de las pruebas que debe llevar a cabo la enfermería; de la investigación sobre el diagnóstico precoz en cáncer de pulmón; de los efectos del tabaquismo pasivo y de la necesidad o no de financiar los tratamientos de sustitución de la nicotina; de tuberculosis e inmigración; de técnicas más complejas para mejorar el diagnóstico y la vacuna terapéutica RUTI; de educación al paciente asmático; o de la EPOC y de cómo combatir su infradiagnóstico con la espirometría, y de cómo el enfoque multidisciplinar e integral ha mejorado el pronóstico de los pacientes de EPOC con oxígeno.