El tratamiento de la inflamación de la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) que se realiza con esteroides ofrece resultados pobres. Habitualmente, a la inflamación se asocia un mecanismo de oxidación. La combinación de antioxidantes y antiinflamatorios podría reforzar la respuesta terapéutica. En este sentido, parece que las teofilinas, en concentraciones bajas, podrían incrementar el efecto de los esteroides, según Peter Barnes, del Hospital Torácico de Londres, y uno de los participantes en las jornadas sobre enfermedades respiratorias.
Se trata del tercer simposio sobre estas patologías organizado por Almirall con el aval de la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (Separ) y de la Sociedad Catalana de Neumología (Socap), y celebrado en Barcelona.
La sesión contó con tres auténticos tenores de la neumología, entre ellos el propio Barnes, y tres mosqueteros dispuestos a afilar las espadas con sus preguntas a estas primeras figuras, en palabras de Pere Casán, del Hospital de San Pablo, de Barcelona, y moderador y coorganizador del acto.
El fundamento de la lucha contra la EPOC debe ser la prevención, según insistieron y coincidieron los expertos, subrayando distintas cuestiones. Como siempre, una de ellas fue el abandono del tabaco, al cual la Separ dedica este año.
El tratamiento de la deshabituación tabáquica, uno de los pilares de esta lucha, debería de realizarse desde los servicios de neumología, teniendo presente que cada vez están apareciendo más fármacos con esta finalidad, según expuso el sueco Karl Olov Fagerström, inventor del test Fagerström, que permite saber el grado de dependencia a la nicotina.
En referencia a la respuesta a los tratamientos de deshabituación tabáquica, señaló que las mujeres parecen tener más dificultades que los hombres para dejar de fumar. Y añadió que si las dosis de sustitución nicotínica no son suficientes, hay que aumentarlas, "hasta que el paciente diga que está bien". Otro aspecto del manejo de la EPOC que salió a la palestra fue el desconocimiento de por qué el paciente con EPOC pierde peso.
Según los participantes, plantear una terapia nutricional cuando se desconoce la causa de la caquexia no sería adecuado. "Primero tenemos que ver por qué no comen", apuntó Bartolomé Celli, de la Facultad de Medicina de la Universidad de Tufts, en Boston.
¿Fuera de juego?
Entre los entrevistadores españoles, Roberto Rodríguez Roisín, del Hospital Clínico de Barcelona, señaló que "los cardiólogos nos llevan la delantera", en referencia a todos los estudios que han realizado sobre dieta y enfermedad cardiovascular. Sus trabajos sobre la utilidad del aceite de oliva en la reducción de las dolencias y los factores de riesgo cardiovascular son un ejemplo. "En nuestro campo no se ha hecho nada o lo poco que se ha hecho es muy limitado. Estamos fuera de juego", se lamentó Rodríguez Rosín, y alentó a imitar a los especialistas del corazón.
Reclame una espirometría
El infradiagnóstico de la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) es un tema recurrente en las reuniones científicas de neumología. En el simposio organizado en Barcelona por la compañía Almirall, este caballo de batalla volvió a cabalgar. El ponente Bartolomé Celli, de la Universidad de Tufts e inventor del índice BODE, un sistema de dosificación del volumen espiratorio (VEF1) para predecir el riesgo de muerte de los pacientes con EPOC señaló que la espirometría debería estar al alcance de todo el mundo y que habría que "popularizar" la prueba.
Su recomendación fue que comience a difundirse el mensaje de que "ante la dificultad de respirar, pregúntele a su médico; puede tener EPOC".
En su opinión, un anuncio que apareciera en los periódicos más leídos -entre ellos el Marca, concretó-, podría tener una gran utilidad para alertar a la población a este respecto.
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