Los investigadores utilizaron los datos de 43.000 varones, que participaron en el Estudio de los Profesionales de la Salud, sobre estilo de vida, dieta e historia clínica. Así se observó un 50 por ciento menos de riesgo de padecer EPOC en los individuos que seguían la dieta mediterránea, mientras que los adscritos a una dieta rica en alimentos procesados, azúcares refinados y carne roja eran cuatro veces más propensos a desarrollarla.