Consideran necesario que los especialistas busquen factores de riesgo de osteoporosis en hombres de edad avanzada. Y es que gran cantidad de estos pacientes no suelen ser diagnosticados.
Si no hay diagnóstico ni tratamiento, los mayores corren el riesgo de sufrir fragilidad ósea, lo que les hace más propensos a posibles fracturas, según Ethel Siris, presidente de la Fundación Nacional de Osteoporosis. Siris considera que si un anciano se cae y se fractura la cadera puede estar inmovilizado durante meses, y en el peor de los casos puede llegar a morir por complicaciones relacionadas con el incidente.
Por norma general, las ancianas son estudiadas en busca de osteoporosis. Según una investigación elaborada por Amir Qaseem, miembro del Colegio Americano de Medicina, el 20 por ciento de las mujeres mayores de 50 años la padecen, pero sigue siendo muy poca la atención que los hombres prestan a esta enfermedad.
Para llevar a cabo la investigación, el equipo ha analizado más de 200 estudios científicos. Gracias a las conclusiones han realizado una serie de recomendaciones destinadas a los médicos.
Dado que Qaseem y sus compañeros han descubierto que la osteoporosis afecta a seis de cada 100 hombres en una edad superior a 65 años, recomiendan a los especialistas normalizar el estudio a estos pacientes.
Propensión al riesgo
Los riesgos que conlleva la osteoporosis son entre otros, la pérdida de peso, inactividad física y fracturas óseas que no son provocadas por un traumatismo, por tabaco ni por niveles bajos de vitamina D.
El estudio determina que los hombres que han recibido tratamiento por cáncer de próstata también corren riesgos. Los fármacos conocidos como antiandrógenos, como por ejemplo Lupron, disminuyen el tamaño de los tumores pero a cambio pueden tener como consecuencia el deterioro del hueso, apuntó Siris.
La guía recomienda a los doctores que hagan gammagrafías óseas a aquellos hombres que estén en riesgo aparente de padecer la enfermedad. La gammagrafía y la absorciometría de rayos X son pruebas indoloras eficaces en el estudio de los huesos. Los pacientes con osteoporosis, incluidos los hombres, pueden ser tratados con fármacos que fortalecen el hueso.
En el caso de las mujeres, el riesgo de osteoporosis es mayor después de la menopausia a partir de los 50 años. Es en esta etapa, en la que el nivel de estrógenos aumenta y los huesos empiezan a deteriorarse. A pesar de que los hombres tienen un esqueleto bastante más fuerte, la osteoporosis les puede hacer perder poco a poco masa ósea. Este proceso se acelera a partir de los 65 años, según afirmó Qaseem.
Los hombres que padecen esta enfermedad pueden llegar a tener tanta fragilidad en los huesos que éstos pueden partirse realizando una actividad cotidiana. Los varones que se caen y se fracturan la cadera tienen el doble de posibilidades de fallecer al año siguiente del accidente.
Para Qaseem, las altas tasas de defunciones vienen a reflejar el escaso nivel de detección de la enfermedad en hombres. Estos pacientes suelen ser diagnosticados cuando se fracturan la cadera y ese momento puede ser demasiado tarde. “Necesitamos concienciar a los hombres del riesgo que corren”, finalizó Qaseem.