En concreto, en un curso sobre manejo práctico de insectos himenópteros en alergia, alergólogos españoles y médicos internos residentes de los últimos años han conocido los novedosos procedimientos que se aplican en el centro cordobés. Han aprendido a realizar el test de repicadura en los pacientes alérgicos, y se han formado en el manejo de insectos vivos y en la fabricación de extractos de veneno para uso clínico
Las técnicas de administración de la inmunoterapia que se aplican en el Reina Sofía, caracterizadas por una fase de iniciación acelerada y la concentración de las dosis, alcanzan un 98,5 por ciento de tolerancia frente al 84 por ciento que se consigue con las convencionales.
Además de mejorar la eficacia del tratamiento, los métodos del hospital cordobés resultan más cómodos para el paciente, que sólo tiene que acudir a la consulta en dos ocasiones para la administración de cinco dosis. La terapéutica tradicional contempla una quincena de visitas.
Inmunización específica
Se ha hablado además de una nueva vacuna indicada para los pacientes más complicados, en los que la resistencia a los tratamientos es mayor: apicultores y sus familiares, agricultores, transportistas y personas que han recibido picaduras de estos insectos en diversas ocasiones. Para estos enfermos, el Reina Sofía utiliza una vacuna con extractos muy purificados -donde se han eliminado las proteínas de bajo peso molecular- que actualmente se aplica a 25 personas con un éxito de tolerancia del 80 por ciento, frente al 50 por ciento que conseguían antes de inyectar esta inmunoterapia.
La hipersensibilidad al veneno de himenópteros es un problema clínico relevante, no tanto por la frecuencia de presentación sino por la potencial gravedad de las reacciones que puede producir: urticarias, vómitos, diarrea, crisis de asma, hipotensión e incluso la muerte. Las zonas de picadura más peligrosas son la boca y el cuello, ya que pueden provocar fallecimiento por insuficiencia respiratoria.