"Las zonas más afectadas por lesiones en los windsurfistas son los pies (20,5 por ciento del total), seguidas por las rodillas (16,4 por ciento), el tobillo (13,5 por ciento) y la columna (12,3 por ciento)", ha explicado José Luis Pérez-Navarro, autor de Lesiones en el windsurf y facultativo del Centro Médico Doctor Pérez Navarro, de Tarifa.
"El pie es la zona más afectada porque está sujeto a la tabla por la cincha. Otra de las causas de lesiones en esta zona del cuerpo son las heridas producidas por los alerones de la tabla o por las piedras cuando el deportista se acerca a la playa. Muchas de estas laceraciones se infectan porque el windsurfista no deja de navegar, lo que puede llevar a la aparición de úlceras de difícil cicatrización".
En el pie hay una patología específica que es el síndrome de footstrap: "Ocurre cuando se queda agarrado a los enganches de la tabla en una caída o en un salto. Se produce un cizallamiento de la articulación de Lisfranc, que puede ir unido a fracturas y luxaciones".
La práctica del windsurf requiere enganchar los pies a la tabla. "Este hecho es fuente común de daños. En los tobillos provoca esguinces del ligamento lateral externo; también es habitual la fractura del maleolo externo del peroné. Cuando se queda un pie enganchado, el otro fuera y la tabla gira, se suelen producir lesiones en el ligamento lateral interno de la rodilla".
Columna
Desde el punto de vista biomecánico la zona que más sufre en estos deportistas es la columna: "Sobre todo se da en windsurfistas veteranos. Muchos han tenido que ser operados de hernia discal. Este desgaste se producía principalmente porque antes las tablas eran más pesadas; ahora los equipos son mucho más ligeros, lo que favorece la práctica".
En opinión de Pérez Navarro, una buena técnica evita el sobreesfuerzo lumbar. "Quienes tengan la intención de iniciarse en este deporte deben aprender en las escuelas porque son las que enseñan una buena técnica, lo que evitará lesiones a largo plazo".
Pese a que el windsurf se practica en la playa, no hay que olvidar calentar y estirar adecuadamente. "Es habitual entre las personas que son aficionadas a este deporte pasar de estar sentadas en la playa a coger la tabla y la vela y empezar a hacer saltos. Este comportamiento favorece las lesiones por sobrecarga, como las tendinitis". Antes de comenzar a navegar es preciso calentar al menos durante 15 minutos con idas y venidas tranquilas. "Otro factor fundamental es mantener el tono físico, sobre todo cuando se es windsurfista ocasional. En invierno no hay que descuidar la preparación. Si se llega al verano en mala forma, lo más probable es que se tenga que abandonar prematuramente la práctica a causa de alguna lesión".
Hidratación y picaduras
"Un deportista de 80 kilogramos con traje de neopreno a más de 20 grados puede perder fácilmente un 5 por ciento de su peso durante una mañana practicando windsurf. Este hecho reduce su capacidad funcional entre un 20 y un 30 por ciento", afirma José Luis Pérez-Navarro. La deshidratación favorece la aparición de lesiones, "porque la mayoría de los daños aparecen cuando el deportista está cansado".
Otro peligro silencioso en esta práctica son los animales marinos: "El que da más problemas es el pez araña, que se encuentra en las zonas poco profundas". En caso de picadura, Pérez-Navarro recomienda colocar hielo los primeros minutos para que se produzca una vasoconstricción y después insertar el pie en un recipiente con agua caliente porque el veneno del pez araña es termolábil.