"Las abejas, los tábanos o las avispas pueden provocar crisis asmáticas graves en aquellas personas con esta dolencia, y pueden desencadenar una inflamación del cuello con peligro de asfixia, pudiendo conducir a la muerte".
Para prevenir cualquier tipo de complicación, Serra ha recomendado vacunarse, puesto que el porcentaje de éxito en los pacientes inmunizados se eleva al 90 por ciento.