En el estudio, que se publica en el último número de Archives of Internal Medicine, participaron 4.213 hombres incluidos en el Estudio Británico de Corazón realizado por la Fundación Británica de Corazón entre los años 1978 y 1980 con los que se volvió a contactar 20 años después cuando tenían entre 69 y 70 años. En ese momento, rellenaron un cuestionario en el que aportaron detalles sobre su estilo de vida e historia médica. Se les pidió que describieran su estado de salud actual y si sufrían dolencias cardiovasculares o alguna otra patología. El peso y la altura de los participantes se midieron al comienzo del estudio y 20 años después, se volvió a hacerlo. Los participantes estuvieron controlados cuatro años con objeto de comprobar si desarrollaban alguna enfermedad cardiovascular.
Entre el examen inicial y los realizados 20 años después, los hombres perdieron como media 1,67 centímetros de altura. Los investigadores dividieron a los participantes en cuatro grupos, basándose en la altura perdida: 1.471 perdieron menos de un centímetro; 1.330 entre uno y 1,9 centímetros; 807 entre dos y 2,9 centímetros; y 605 tres o más centímetros. Cinco años después habían muerto 760 hombres. La pérdida de altura se asoció con un aumento en el riesgo de padecer un infarto, incluso después de que los investigadores se ajustaran las muertes en relación a otros factores de riesgo.
No se sabe con exactitud cuáles son los mecanismos responsables de la asociación existente entre la pérdida de altura, la enfermedad y la muerte. La osteoporosis aumenta el riesgo de muerte y puede tener un papel fundamental; sin embargo, normalmente ésta causa una pérdida de altura de seis centímetros o superior. ?Se observó un aumento considerable del riesgo de muerte entre los hombres con una pérdida de altura moderada; se puede considerar que aumenta el riesgo cardiovascular cuando se pierde tan sólo entre tres y cuatro centímetros?. Los investigadores también creen que puede existir un mecanismo subyacente que contribuye a la pérdida de huesos al infarto u otras dolencias.
La pérdida escasa de estatura con la edad es normal y no suele estar relacionada con ninguna enfermedad, una pérdida de altura más significativa puede ser un signo de osteoporosis. Del mismo modo, una pérdida sustancial de altura puede afectar a las funciones digestivas y respiratorias, provocando malos hábitos de alimentación y pérdida de peso, y puede estar relacionado con la sarcopenia, la pérdida de masa muscular.