Se trata de un método que, "a través de un generador de ondas de ultrasonido, llega a los puntos exactos donde se ubican las células tumorales y las destruye mediante fuerte aumento de temperatura. Gracias a un sistema informático, el cirujano establece los puntos que hay que tratar y planifica su intervención para que no se produzcan daños periféricos". Requiere una sola sesión, anestesia general y corta estancia.
Técnica en expansión
En los últimos cinco años esta técnica ha aumentado notablemente su número de aplicaciones, sobre todo en países europeos, como Alemania, Francia o Inglaterra, "donde la tecnología HIFU tiene el suficiente respaldo científico y está más implantado. En España, la experiencia es mucho menor. Hace tres años el
Gregorio Marañón realizó una experiencia piloto muy satisfactoria con diez casos, pero a día de hoy los profesionales siguen pendientes de que la máquina que aplica la técnica llegue a estar definitivamente en el hospital".
El Grupo de Urología Clínica es el único en toda España que lleva un año realizando esta técnica en la
Clínica Virgen Blanca de Bilbao para tratar a pacientes con cáncer de próstata localizado.