El estudio, que se publica en el último número de Journal of the National Cancer Institute, sugiere que alguna mutación en el cromosoma Y podría estar implicada en el desarrollo de la enfermedad.
Algunos estudios ya habían mostrado una posible asociación entre las alteraciones en los cromosomas X e Y y el desarrollo de cáncer de próstata. El presente estudió analizó esta relación tomando como base los datos del Estudio Perinatal Jerusalén. Durante el periodo de tratamiento se diagnosticaron 712 casos de cáncer de próstata. En comparación con los hombres que habían tenido al menos un hijo varón, los que tenían hijas contaban con un 40 por ciento más de riesgo de desarrollar la enfermedad.
Por otra parte, en los que no tenían ninguna hija el riesgo permanecía estable, en comparación con los que habían tenido hijos de ambos sexos. "Nuestro hallazgo apoya la hipótesis de que el cromosoma Y puede estar implicado en este tipo de cáncer", apunta Harlap.