El cáncer de próstata ha sido uno de los protagonistas del XLVIII Congreso de la Sociedad Americana de Radiología Terapéutica y Oncológica (Astro), celebrado en Filadelfia (Pensilvania). Varios estudios del Departamento de Oncología Radioterápica del Centro del Cáncer Fox Chase, en Filadelfia, se centran en el análisis del antígeno específico prostático (PSA en siglas inglesas).
Los pacientes con cáncer de próstata que han sufrido un aumento eventual de sus niveles de PSA después de recibir radioterapia, es decir un repunte de PSA, no tienen más riesgo de que el tumor vuelva a aparecer que aquellos pacientes que no han tenido dicho incremento. Estos datos, que contradicen las creencias anteriores, se deducen de un estudio coordinado por Eric M. Horwitz, jefe del Departamento de Oncología Radioterápica del Centro del Cáncer Fox Chase, y presentado en la reunión anual de Astro. El repunte de PSA es común en la mitad de los hombres tratados con radiación para el cáncer de próstata. Además, los niveles crecientes de PSA, una proteína producida por la próstata, pueden ser un indicio de este tipo de tumor urológico. "El hallazgo cambiaría la práctica clínica de oncólogos y urólogos. Los médicos deberían considerar los test adicionales de PSA después de que estos niveles se eleven inicialmente. De este modo verían si tales cifras vuelven a su estado habitual antes de sacar la conclusión de que el cáncer ha recurrido y recomendar un tratamiento secundario", ha afirmado Horwitz.
En la reunión también se ha presentado otro estudio realizado por el equipo de Li-Yan Khor, del mismo centro, que ha mostrado que una sobreexpresión de ciclooxigenasa 2 (COX-2) en hombres con cáncer de próstata puede estar asociada con un incremento de PSA después de la radioterapia. Además, podría influir en el hecho de que el cáncer se propagase fuera de su localización inicial: la próstata. El autor principal del trabajo ha señalado que encontraron que "un aumento del nivel de COX-2 antes del tratamiento estaba relacionado con un fallo bioquímico y una metástasis lejana, pero no era predictivo de una supervivencia total".
Khor ha añadido que "esta investigación sugiere que es necesario conocer mejor los niveles de COX-2 de nuestros pacientes. Ante un aumento de los niveles de COX-2 en varones, el uso de radioterapia podría inhibir la expresión de COX-2 mejorando así su respuesta terapéutica".
PSA y metástasis
Según los resultados de otro estudio que ha presentado Mark K. Buyyounouski, también del Centro del Cáncer Fox Chase, los hombres cuyos niveles de PSA aumentan rápidamente antes del tratamiento tienen una alta probabilidad de metástasis y deberían recibir terapia hormonal, o terapia de privación androgénica, además de la radiación.