El 12 por ciento de los varones españoles de entre 25 y 70 años padece disfunción eréctil en alguna medida, cifra que se eleva al 35 por ciento en el caso de hombres con más de 60 años. A pesar de que existen tratamientos eficaces contra esta patología, sólo un veinte por ciento de los afectados consultan el problema a su médico.
“El 20 por ciento de los varones de entre 35 y 75 años desvela haber padecido o padecer en este momento problemas de erección”, ha señalado José María Pomerol, director del Servicio de Andrología de la Fundación Puigvert y presidente de la Asociación Española de Andrología (Asesa), haciendo referencia a una encuesta realizada por Demoscopia para Lilly. De este grupo de hombres con problemas eréctiles, el sondeo constata que más de la mitad no ha acudido al urólogo en los últimos doce meses y sólo el 36 por ciento ha solicitado ayuda médica. Pomerol ha participado en la presentación de tadalafilo, el tercer fármaco disponible en España contra la impotencia, comercializado por Lilly como ‘Cialis’.
A la hora de valorar un tratamiento contra la disfunción eréctil, los participantes anteponían la seguridad y la eficacia a otras características de la terapia pero también destacaban la naturalidad. “Una de las cosas que más preocupa es la necesidad de programar la actividad sexual”, ha explicado Ignacio Moncada, jefe de la Unidad de Andrología del Hospital Gregorio Marañón, en Madrid. “En este sentido, el nuevo medicamento inicia su efecto a los 30 minutos de la toma y su eficacia se mantiene 24 e incluso 48 horas después de la toma, lo que aumenta la libertad para elegir el momento en que se mantienen las relaciones. Los otros fármacos disponibles tienen un margen de actividad menor”.
El mecanismo de acción del tadalafilo es muy similar al del sildenafilo (principio activo de ‘Viagra’), ya que actúa como vasodilatador facilitando el aumento del flujo sanguíneo en el pene necesario para mantener la erección. El otro fármaco disponible, el clorhidrato de apomorfina, se comercializa con el nombre ‘Uprima’ y actúa de modo distinto, ya que se dirige al sistema nervioso central, concretamente a las zonas del cerebro donde se inicia la erección.
Eficacia y seguridadEn cuanto a la eficacia del tadalafilo, Antonio Martín Morales, jefe de Andrología del Hospital Carlos Haya, en Málaga, ha explicado que hasta el 75 por ciento de los varones con disfunción eréctil que lo tomaban conseguía completar con éxito sus relaciones. Este porcentaje continuaba siendo alto a las 36 horas de la administración del fármaco, ya que pasado este tiempo el 60 por ciento de los pacientes lograba mantener relaciones sexuales.
“El porcentaje de enfermos que tuvo que abandonar el tratamiento a lo largo de los ensayos realizados con el tadalafilo era mínimo”, ha precisado Martín Morales respecto a la seguridad de la terapia. El fármaco puede provocar ligeros dolores de cabeza o congestión nasal, aunque según este experto, los síntomas disminuyen a medida que se prolonga la toma del medicamento. Además, “el tadalafilo sólo está contraindicado en enfermos que toman nitratos para tratar problemas cardiovasculares y en personas que no tienen suficiente capacidad cardiaca para realizar ejercicio”.
 |
Guerra comercial Desde que Cialis recibiera la autorización europea el pasado noviembre, ha habido un cruce soterrado de matizaciones entre su fabricante -Lilly- y el de Viagra -Pfizer- sobre los supuestos beneficios y desventajas de ambos fármacos, que actúan prácticamente de la misma forma y presentan iguales contraindicaciones.
El principal argumento de venta de Lilly para Cialis es su amplio margen de actividad, de al menos 24 horas, frente a las 5 horas de Viagra. "El hecho de no estar pendientes del reloj es una verdadera revolución", dicen en Lilly. En Pfizer contraatacan con que, en caso de crisis cardiaca -si lo toman pacientes de riesgo-, habría que esperar esas 24 horas para recibir un tratamiento de urgencia, por su incompatibilidad con los derivados de nitratos. En Lilly responden que se puede tratar una angina de pecho sin recurrir a tales remedios.
Sobre Cialis también se han vertido sospechas de toxicidad en la línea espermática, lo que le ha obligado a análisis complementarios, solicitados por la Emea, para descartar ese riesgo. Los responsables de Lilly dicen, por su parte, que la efectividad de Cialis es del 81 por ciento, frente al 74 de Viagra.
Matices y batallas de marketing al margen, lo que sí es seguro es el gran potencial de ventas de ambos fármacos, a los que se ha unido Levitra (vardenafilo) de Bayer.
|
 |