Los autores del estudio, realizado en más de 18.000 mujeres, hallaron que, tras una media de 14,8 meses de seguimiento, la eficacia profiláctica de la vacuna en la prevención de neoplasias intracervicales de alto grado fue de un 90,4 por ciento.
La vacuna, fabricada por GlaxoSmithKline con el nombre de Cervarix, es capaz de proteger a las mujeres frente a otros tipos del virus, como las cepas 45 y 31, que aunque son menos frecuentes también están relacionadas con la aparición del cáncer de cérvix.
El estudio ha contado con la participación del Instituto Catalán de Oncología (ICO), que ha aportado varios centenares de mujeres españolas a la investigación.