La terapia intraoperatoria de electrones (Eliot, en inglés) para el tratamiento local del cáncer de mama precoz ofrece resultados similares a los que se obtienen con la radioterapia externa convencional.La gran diferencia es que la primera técnica se aplica en una sola sesión.
La radioterapia intraoperatoria (RIO) es una técnica precisa que guía el haz de radiación en el tiempo de la cirugía, consiguiendo así la protección de los tejidos sanos desplazables mediante manipulación quirúrgica. La generalización de este método en la práctica oncológica está limitada porque conlleva una coordinación asistencial compleja. En la actualidad, la RIO se realiza en 150 hospitales del mundo, doce de ellos españoles, y es un programa consolidado en centros oncológicos norteamericanos como la Clínica Mayo y el Memorial Sloan-Kettering, de Nueva York.
El Instituto Europeo de Oncología, con sede en Milán (Italia), es uno de los centros que aplica terapia intraoperatoria de electrones (Eliot, según sus siglas inglesas) para el tratamiento local del cáncer de mama precoz. Umberto Veronesi, de la División de Cirugía de la Mama del citado instituto, ha contado su experiencia en la V Conferencia de la Sociedad Internacional de Radioterapia Intraoperatoria (Isiort 2008), que finaliza hoy en Madrid.
La principal ventaja de Eliot es que concentra una alta dosis de radiación directamente sobre el tumor en una sola sesión, que tiene lugar durante la operación quirúrgica. Esta técnica hace la intervención más radical en cuanto que elimina los posibles residuos tumorales. Otra característica es que reduce el intervalo entre la extirpación y la radiación. Este tiempo puede representar una condición para el desarrollo y crecimiento de los clones celulares residuales.
Con el objetivo de estar a la vanguardia en la investigación de las técnicas más eficaces, el Instituto Europeo de Oncología instaló en su sala de operaciones un acelerador lineal desarrollado específicamente para este procedimiento radioterápico. Los aceleradores lineales de nueva generación dedicados a Eliot están dotados de un brazo robótico direccionable sobre el campo operatorio.
Para hacer más fácil el proceso de la RIO se han desarrollado aceleradores lineales en miniatura y equipos portátiles de braquiterapia de alta dosis que permiten desplazar el sistema y evitar que el paciente tenga que movilizarse a otra zona. En concreto, los aceleradores ubicados en Milán evitan la complejidad relativa al traslado de la paciente, prolongando la duración total de la intervención en sólo 10 ó 15 minutos.
RT externa frente a RIO
"Entre julio de 1999 y diciembre de 2007 hemos tratado a 3.269 pacientes y, de ellas, 1.306 han participado en un estudio prospectivo aleatorizado que comparaba los resultados del tratamiento con Eliot con los de la radioterapia externa convencional (que requiere de 25 a 30 sesiones)", ha explicado Veronesi. Una de las conclusiones de la investigación llevada a cabo por el Instituto Europeo de Oncología es que la tasa de supervivencia global es idéntica tanto con radioterapia externa como con intraoperatoria en una única sesión.
Además, el cirujano italiano ha presentado los resultados preliminares de un estudio cuyo objetivo era averiguar la toxicidad tardía o a largo plazo de Eliot seguida de radioterapia de haz hipofraccionado externo de la mama completa en el postoperatorio de una cirugía conservadora de la mama.
Otro de los autores de este trabajo es Roberto Orecchia, del Departamento de Radioterapia Oncológica del Instituto Europeo de Oncología, quien ha señalado que "los efectos secundarios son equivalentes en los dos brazos. En Eliot uno de los síntomas más repetidos es la liponecrosis, con 58 casos".
Mastectomías
Veronesi es impulsor y pionero de tratamientos que han permitido evitar las mastectomías mediante el uso de radioterapia postumorectomía; sin embargo, ha reconocido que "todavía hay un 15 por ciento de tumores de mama que requieren mastectomía total. Para los casos de lesiones extensas in situ y carcinomas multicéntricos está indicada la mastectomía radical conservadora de la areola con Eliot. Hasta el pasado año hemos practicado esta técnica a más de mil pacientes".
Por otro lado, Veronesi ha reseñado los 28 casos con carcinoma de mama a los que se les aplicó Eliot y que habían sido previamente tratados con radioterapia en la pared torácica para eliminar un linfoma. La conclusión esperanzadora que Veronesi ha tratado de transmitir al auditorio es que la obtención de una mayor calidad de vida con este tipo de tratamientos va a motivar a que las mujeres se impliquen más en la detección temprana del cáncer de mama. "De esta manera lograremos reducir la mortalidad y prolongar la supervivencia".