Los síntomas pueden ser un indicio, pero la certeza absoluta sólo se consigue a través de una prueba de embarazo. Con este tipo de dispositivos, se busca la presencia de la hormona gonadotrofina coriónica (hCG).
Esta hormona, producida por la placenta, es la responsable de que desaparezca la menstruación y se encuentra en la sangre y orina de las gestantes.
Siempre resulta aconsejable realizar la prueba en un centro especializado, como un hospital o un laboratorio, pero si se compra en una farmacia y se efectúa la prueba en casa, hay que revisar la fecha de caducidad del equipo y seguir cuidadosamente todas las indicaciones.
Generalmente, se recomienda utilizar la primera orina de la mañana, pese a que la hormona es detectable a cualquier hora del día. Este tipo de pruebas pueden durar entre varios minutos y una hora. Si la prueba confirma el embarazo, debe iniciarse cuanto antes, un tratamiento prenatal supervisado por el médico. Durante la primera consulta, el médico especialista, un ginecólogo, le hará un examen físico completo y otro más exhaustivo de los senos y de la vagina.
Si no le han realizado últimamente la Prueba del Papanicolaou (citología) es probable que se la efectúen. El médico también le preguntará cuándo tuvo la última menstruación y así calculará la fecha esperada del parto.
Estas pruebas se completan con un nuevo análisis de orina, en el que se controlan los niveles de proteínas, azúcar, y sales del cuerpo.
Normalmente, el médico concertará visitas cada 4 semanas hasta la semana 28 de gestación, a partir de ésta las visitas serán cada semana hasta el momento del parto. En cada consulta, el médico realizará un examen físico para controlar el peso, las extremidades (en las que detectará la retención de líquidos), la presión arterial y la altura uterina. Además observará la posición del feto y los latidos de su corazón.
Todos estos aspectos van a ser seguidos muy de cerca durante todo el embarazo. El especialista también podría aconsejar otros exámenes como el ultrasonido y la observación de los latidos fetales.
Los síntomas pueden ser un indicio, pero la certeza absoluta sólo se consigue a través de una prueba de embarazo. Con este tipo de dispositivos, se busca la presencia de la hormona gonadotrofina coriónica (hCG). Esta hormona, producida por la placenta, es la responsable de que desaparezca la menstruación y se encuentra en la sangre y orina de las gestantes.
Siempre resulta aconsejable realizar la prueba en un centro especializado, como un hospital o un laboratorio, pero si se compra en una farmacia y se efectúa la prueba en casa, hay que revisar la fecha de caducidad del equipo y seguir cuidadosamente todas las indicaciones. Generalmente, se recomienda utilizar la primera orina de la mañana, pese a que la hormona es detectable a cualquier hora del día.
Este tipo de pruebas pueden durar entre varios minutos y una hora. Si la prueba confirma el embarazo, debe iniciarse cuanto antes, un tratamiento prenatal supervisado por el médico.
Durante la primera consulta, el médico especialista, un ginecólogo, le hará un examen físico completo y otro más exhaustivo de los senos y de la vagina. Si no le han realizado últimamente la Prueba del Papanicolaou (citología) es probable que se la efectúen. El médico también le preguntará cuándo tuvo la última menstruación y así calculará la fecha esperada del parto.
Estas pruebas se completan con un nuevo análisis de orina, en el que se controlan los niveles de proteínas, azúcar, y sales del cuerpo.
Normalmente, el médico concertará visitas cada 4 semanas hasta la semana 28 de gestación, a partir de ésta las visitas serán cada semana hasta el momento del parto. En cada consulta, el médico realizará un examen físico para controlar el peso, las extremidades (en las que detectará la retención de líquidos), la presión arterial y la altura uterina.
Además observará la posición del feto y los latidos de su corazón. Todos estos aspectos van a ser seguidos muy de cerca durante todo el embarazo. El especialista también podría aconsejar otros exámenes como el ultrasonido y la observación de los latidos fetales.
Síntomas fisicos
Síntomas psicológicos
Le realizarán un análisis de sangre para determinar: