El programa PALM (Plan de Acción en la Lucha contra la Migraña) tiene como objetivo estudiar la incidencia de migraña entre la población española. A instancias de la Unión Europea se han desarrollado programas de este tipo en varios países europeos y se ha puesto de manifiesto que la mujer presenta unas peculiaridades especiales en esta patología. Jordi Matías-Guiu, coordinador científico del PALM y presidente de la Sociedad Española de Neurología, ha comentado que por este motivo se ha celebrado una Conferencia Nacional sobre Migraña y Mujer en Madrid, "en la que hemos revisado el abordaje de la migraña en la mujer".
En general, existe falta de información sobre la mujer migrañosa, "cuando en general tiene más factores precipitantes que el hombre, como son el estrés y las hormonas".
El neurólogo se ha quejado de los mitos de la migraña, "que se potencian con una falta de consulta al médico: menos del 50 por ciento de los migrañosos ha acudido alguna vez a consulta para exponer su problema".
También hay que destacar los aspectos relacionados con las repercusiones laborales, "traducido en una baja productividad".
Un aspecto que no pasa por alto Matías-Guiu es la falta de información de las madres con respecto al manejo de sus hijos migrañosos.
En la citada reunión se han presentado una serie de consejos específicos para el tratamiento de la migraña en la mujer. Estos consejos incluyen el ofrecer una mayor información de los factores precipitantes de las crisis, de la posible enfermedad de los hijos, de los aspectos hormonales y de los terapéuticos. "Por supuesto, todas estas aproximaciones se encaminan a mejorar la vida de las pacientes".
Antes de cualquier aproximación terapéutica, la paciente tiene que saber qué es la migraña y aplicar ese conocimiento a su patología específica.
Muchas mujeres piensan que la migraña es parte de su vida y la asume como algo que no tiene solución. En este sentido, Matías-Guiu ha recordado que los aspectos hormonales son potenciadores de la migraña y forman parte de su vida. "Hay una tolerancia errónea, que puede favorecer la aparición de la cefalea crónica diaria y sus secuelas específicas".
Lo que se ha constatado en el PALM es que la migraña se vive como una discapacidad percibida, pero no genera sensación de enfermedad.
Fracaso terapéutico
El tratamiento adecuado de la migraña puede evitar la aparición de estos problemas. De hecho, "la cronicidad de las cefaleas es el fracaso del tratamiento, que en algunos casos se debe simplemente a que el paciente no lo busca. Así, será el fracaso asociado a la falta de información. La paciente llega a la cefalea diaria porque no se ha tratado, no porque haya fallado un fármaco".
Matías-Guiu ha insistido en que la tolerancia es más frecuente en las mujeres, puesto que lo tienen integrado como algo que forma parte de su vida.