Los fármacos para la memoria perjudican ciertos aspectos de la misma
Un nuevo estudio, desarrollado por investigadores de la Universidad de Yale, en Estados Unidos, alerta sobre el riesgo que los medicamentos diseñados para potenciar algunas formas de memoria en las personas de edad avanzada pueden acarrear. Según sus autores, dichos tratamientos pueden empeorar aspectos de la memoria, como la capacidad cognitiva de retener un número de teléfono en la mente el tiempo suficiente hasta marcarlo.
DMedicina 06/11/2003
Científicos de la Universidad de Yale, en Estados Unidos, han llevado a cabo un estudio que pone de manifiesto los riesgos que implican algunos tratamientos diseñados para potenciar algunas formas de memoria en personas mayores. El trabajo, publicado en la revista científica ‘Neuron’, señala que estas terapias empeoran ciertos aspectos de la memoria, como la capacidad cognitiva para retener números de teléfono durante el tiempo suficiente hasta marcarlo.
La investigación analiza los efectos de estos medicamentos en múltiples regiones cerebrales y señala que los medicamentos pueden tener consecuencias peligrosas en los procesos superiores del pensamiento. El hipocampo se ha relacionado con la formación de la memoria a largo plazo, mientras que la corteza prefrontal se ha asociado con el funcionamiento de la memoria.
Funcionan a la par
En un cerebro sano, los dos sistemas cerebrales funcionan juntos para optimizar las capacidades cognitivas. Los compuestos que aumentan la actividad de una enzima llamada kinasa proteína A (PKA) mejoran la memoria a largo plazo dependiente del hipocampo en ratones envejecidos y se ha propuesto como una posible terapia para las deficiencias de memoria en los seres humanos de mayor edad.
Dado que el envejecimiento limita tanto la función de la memoria prefrontal como la dependiente del hipocampo, los autores del presente estudio investigaron cómo los agentes que aumentan la actividad de PKA influyen en las funciones corticales en animales. Los investigadores observaron que, en contraste con la memoria a largo plazo dependiente del hipocampo, la memoria dinámica en funcionamiento en animales de edad avanzada es limitada por la estimulación PKA y potenciada por la inhibición de PKA.
Se observó también que PKA está desinhibida en la corteza prefrontal de ratas envejecidas con deficiencias de la memoria que se dan de forma natural. Los autores concluyen que el envejecimiento posee diversos efectos en diferentes regiones cerebrales, disminuyendo la actividad de PKA en el hipocampo y aumentándola en la corteza prefrontal.