Si pese a los consejos, se opta por una dieta popular para adelgazar, lo más eficaz sería decantarse por la Atkins. Así se deduce de una comparación de los resultados de las dietas más famosas.
Nueva victoria de las dietas bajas en hidratos de carbono:
The Journal of the American Medical Association publica hoy la comparación frente a frente de las cuatro dietas más populares para perder peso. Según las conclusiones, se pierde más peso siguiendo durante un año la dieta hiperproteica Atkins que siendo fiel a la de la Zona, la Ornish o la Learn.
Los regímenes se probaron en más de trescientas mujeres premenopáusicas, no diabéticas y con sobrepeso. Las dietas se eligieron como representantes más populares de pautas bajas y ricas en carbohidratos: Atkins (baja en hidratos) y de la Zona (baja en hidratos, pero solo complejos) y Learn (baja en grasas, pero alta en hidratos y el patrón de alimentación que recomienda la pirámide de alimentación del Departamento de Agricultura estadounidense) y Ornish (alta en hidratos, baja en grasa y propuesta por el libro de Dean Ornish Coma más, pese menos).
Un ensayo 'real'"Uno de los puntos fuertes del ensayo era que imitaba las situaciones cotidianas en las que se siguen estas dietas en la realidad, pues las participantes eran las únicas que controlaban lo que comían y, por tanto, a veces se saltaban su régimen", ha explicado Christopher Gardner, de la
Universidad de Stanford (California) y coordinador del estudio.
Al terminar el año, las 77 personas asignadas al grupo Atkins habían perdido una media de 4,700 kg comparado con los 2,500 kg de las de la dieta Learn, los 2,200 kg de la Ornish y los 1,600 kg de la dieta de la Zona. No obstante, en todos los grupos hubo mujeres que lograron perder hasta 13 kg.
Las que siguieron la Atkins también registraron los mayores descensos en IMC, triglicéridos, tensión y el mayor aumento del colesterol HDL.
Gardner cree que la sencillez del mensaje de la dieta Atkins (eliminar por completo los hidratos de carbono) podría explicar sus mayores beneficios.
La grasa escapa al cerebro
Algunas zonas del cerebro de las personas obesas no son conscientes de que el organismo tiene sobrepeso, concluye un estudio que se publica en el número de marzo de
Cell Metabolism. Estos hallazgos, realizados en ratones obesos, demuestran que el sensor del cerebro que normalmente detecta la leptina y que activa una cascada de eventos que equilibran el gasto de energía no funciona e impide que el resto de mecanismos se produzcan. Según esto, la obesidad no sería un problema de voluntad, sino un fallo biológico, comenta Michael Cowley, de la Universidad Oregon Health & Science. El estudio apunta a la proteína supresora SOCS-3 como responsable de la pérdida de sensibilidad a la leptina y como diana terapéutica.