Una cantidad que oscila entre 45 y 90 gramos de pistachos reduce el riesgo de enfermedad cardiovascular por el descenso de los niveles de colesterol y una mayor ingesta de estos frutos secos disminuye los niveles de lipoproteínas.
Las dietas ricas en pistachos producen un aumento de los niveles de luteína en sangre, lo que indica que se reduce el riesgo cardiovascular por el descenso de las LDL oxidativas. "Nuestro estudio demuestra que los pistachos, ingeridos con una dieta sana, pueden reducir el perfil de riesgo cardiovascular", ha dicho Gebauer.
Además, la cantidad de antioxidantes que aportan los pistachos reduce la inflamación y la oxidación.