La displasia arritmogénica del ventrículo derecho, posible responsable del fallecimiento de Puerta, se encuentra entre las principales causas de muerte súbita en atletas jóvenes. “Puede producir arritmias espontáneas cuando el paciente realiza algún esfuerzo fuera de lo habitual o en una situación de mucho estrés. Las causas de esta patología no las conocemos pero podría ser hereditaria”, ha afirmado López Sendón.
Para tratar la enfermedad se implanta un desfibrilador automático y se le prohíbe practicar deporte de competición. López Sendón ha insistido en que estos pacientes no tienen que abandonar el ejercicio físico moderado. “Las secuelas neurológicas derivadas de haber padecido múltiples arritmias espontáneas pueden evitarse si se atiende rápidamente al paciente”.