El electrocardiograma (ECG) es una herramienta útil para la prevención de la muerte súbita por miocardiopatía hipertrófica, por lo que su inclusión como prueba obligatoria en el reconocimiento médico de los deportistas, si bien no eliminaría la muerte súbita en los campos de juego, sí disminuiría drásticamente su incidencia.
Así lo ha corroborado un estudio realizado por el área del Corazón y el Laboratorio de Genética Molecular del Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA), en colaboración con la Escuela de Medicina del Deporte de la Universidad de Oviedo, y avalado por la Federación Asturiana de Fútbol.
Su objetivo era evaluar la utilidad del estudio electrocardiográfico en la valoración cardiovascular previa a la inscripción para la práctica futbolística, según las pautas recomendadas por la Sociedad Europea de Cardiología, ha indicado María Martín, del Área del Corazón del Hospital Universitario Central de Asturias y una de las autoras del estudio.
Aunque de baja incidencia, la muerte súbita del deportista genera una gran repercusión médica y social. El reconocimiento médico previo a la práctica deportiva ha sido y es motivo de debate y controversia.
En este sentido, la comunidad científica ha planteado la importancia de que los sistemas sanitarios reconozcan la necesidad de destinar recursos para el desarrollo de medidas preventivas sistemáticas que permitan identificar a los individuos de riesgo.
Para realizar la investigación se ha trabajado con 825 futbolistas federados de categoría juvenil y superiores, a los que se practicó un reconocimiento cardiológico básico, incluyendo los antecedentes personales y familiares, exploración física y cribado mediante ECG de doce derivaciones de miocardiopatía hipertrófica, practicándose ecocardiograma sólo en casos con ECG positivo.
Del total, 61 cumplieron los criterios electrocardiográficos de positividad descritos por la Sociedad Europea de Cardiología, siete presentaron criterios de hipertrofia ventricular izquierda y uno fue diagnosticado de miocardiopatía hipertrófica.
A la vista de los datos, el ECG se confirma como una prueba útil para la detección de cardiopatías que presentan riesgo de muerte súbita, afirma Julián Rodríguez Reguero, del área de Corazón del HUCA. Actualmente existe un debate de ámbito mundial sobre su eficacia.
Aceptación en Italia
Italia ha aceptado ya el electrocardiograma como un arma eficiente en la identificación de la miocardipatía hipertrófica y ha aprobado su inclusión como prueba obligatoria para la práctica deportiva.
Estados Unidos, en cambio, no recomienda su realización. En España es un estudio recomendado pero no obligatorio. En Italia, donde se realiza como una prueba de rutina, se ha reducido la incidencia de muerte súbita en deportistas en un 89 por ciento desde su inclusión en el reconocimiento deportivo.
De hecho, la miocardiopatía hipertrófica ha dejado de ser la primera causa de muerte súbita en los deportistas del país, siendo la displasia arritmogénica del ventrículo derecho, para la que el cribado parece tener menos eficacia, la primera causa.
El estudio asturiano, según concluyen Martín y Reguero, confirma los resultados de los trabajos italianos, por lo que insisten en recomendar como obligatorio el estudio ECG en el reconocimiento deportivo.