El estudio aplicó un programa de ejercicio de la Fundación Americana de Artritis, que se basa en rutinas de bajo impacto con movimientos suaves que pueden realizarse de pie o sentados en varios niveles de dificultad durante ocho semanas.
Al final del trabajo los participantes habían reducido el dolor y el agarrotamiento, mejoraron la función y la fuerza en las extremidades, y mantuvieron los músculos en forma y las articulaciones flexibles.