Al menos, es lo que se desprende de un estudio de la Universidad de Edimburgo y el Instituto para
La investigación, realizada con gemelos idénticos y no idénticos, sugiere que los genes podrían controlar la mitad de las características personales/rasgos que nos mantienen felices. La otra mitad está vinculada al estilo de vida, la profesión y las relaciones. La idea tras este estudio es que, como los gemelos idénticos son genéticamente iguales, es posible calcular cómo es de influyente la genética en un rasgo particular, comparando los resultados de los dos grupos (gemelos idénticos y no idénticos). Las diferencias entre los resultados de los gemelos idénticos y los no idénticos sugieren que estos rasgos están influenciados en un 50 por ciento por factores genéticos.
Para ello, los investigadores buscaron personas propensas a no preocuparse y que fueran sociables y concienzudas. Estas tres características por separado se han vinculado, en general, a un sentido de felicidad o bienestar en otras investigaciones.
Alexander Weiss, de
A pesar de los resultados de este estudio, otros expertos del Centro para la Psicología Positiva Aplicada sostienen que podemos entrenarnos a nosotros mismos para estar más contentos.